Conductores deben pagar entre ₡14 mil y ₡32 mil más que hace 1 año para llenar tanque
Precios por litro subirán a más de ₡1.000 a partir de este viernes
(CRHoy.com). El dueño de un automóvil convencional, con capacidad para almacenar hasta 42 litros de gasolina, deberá destinar casi ₡15 mil más que hace un año para llenar el tanque.
Así será a partir de este viernes 5 de agosto, después de que entre en vigor el ajuste tarifario que elevará nuevamente los precios por litro por encima de los ₡1.000.
Con los nuevos montos, el precio por litro de la gasolina Súper llegará a los ₡1.104.
Con eso, llenar el tanque de un automóvil con capacidad para almacenar hasta 42 litros costará ₡46.368. Hace 1 año, esto mismo, costaba ₡31.542 (diferencia de ₡14.826).
En el caso de la gasolina regular el precio por litro será de ₡1.081. Así las cosas, llenar un vehículo con esa misma capacidad, tendrá un costo de ₡45.402. Es decir, ₡14.868 más de lo que costaba hace 1 año.
Quienes sienten un mayor impacto son los usuarios del diésel. En agosto de 2021 el precio por litro de este hidrocarburo alcanzaba los ₡589, mientras a partir de este 9 de junio será de ₡1.004.
Por ejemplo, llenar el tanque de un vehículo tipo-pick, con capacidad de llenado de 80 litros, costaba ₡47.840 en junio de 2021. Un año después, esto mismo costará ₡80.320. Una diferencia de ₡32.480.
El alza en los precios, avalada por la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) con base en datos aportados por la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) está fundamentada en 2 aspectos puntuales: la depreciación del colón frente al dólar y la volatilidad de los precios internacionales del petróleo (y sus derivados) a causa del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.
Ante la imposibilidad de obtener una rebaja en los precios, el Poder Ejecutivo anunció este 3 de agosto que prepararán un proyecto de ley para fijar un tope de ₡800 en el precio por litro del diésel y de ₡900 en el precio por litro de las gasolinas (Súper y Regular).
Esta medida se fundamentaría en una reducción al Impuesto Único a los Combustibles (el segundo componente principal en el precio, por detrás del precio internacional del producto importado), pese a que Nogui Acosta, ministro de Hacienda, alegó semanas atrás que esta intención no era posible debido a los recursos estatales que genera el impuesto.
De momento, las autoridades gubernamentales no han explicado cómo se ejecutará esta reducción y como se cubrirá la diferencia para mantener los precios cuando las condiciones del mercado, junto con la metodología tarifaria vigente, obliguen a precios por litro por encima de los ₡900.


