Logo

¿Cómo terminó Martinelli asilado en Colombia (y evitando la cárcel de nuevo)?

Político está condenado a 10 años y 8 meses de prisión

Por Gustavo Arias | 13 de May. 2025 | 6:12 am

El expresidente panameño Ricardo Martinelli escribió un nuevo capítulo en su extensa historia judicial con su llegada a Colombia, donde el presidente Gustavo Petro le concedió asilo político.

La trayectoria de Martinelli está marcada por el poder, la confrontación y su habilidad "notable" para esquivar a la justicia panameña. Este es el recorrido que lo llevó hasta Bogotá.

El ascenso de un outsider

Martinelli llegó a la presidencia en 2009 con una de las mayores victorias en la historia democrática de Panamá: obtuvo el 60% de los votos. Era un outsider, dueño de la cadena de supermercados Súper 99, que prometía modernización, eficiencia y una gestión empresarial del Estado. Durante su mandato (2009–2014), el país creció a ritmo acelerado, gracias al impulso de megaproyectos como la ampliación del Canal de Panamá y la construcción del metro en la capital.

Pero al cierre de su gestión comenzaron a aparecer sombras. Las denuncias por clientelismo, nepotismo y abuso de poder se acumularon. Su vicepresidente, Juan Carlos Varela, se convirtió en su principal rival político y lo sucedió en la presidencia en 2014. Ese mismo año se abrieron las primeras investigaciones contra figuras clave de la administración saliente.

La primera huida y los juicios

El 28 de enero de 2015, la Corte Suprema de Justicia de Panamá abrió una investigación penal contra Martinelli por supuestas irregularidades en contratos escolares. Ese mismo mes abandonó el país. Mientras estaba fuera, la justicia panameña sumó más cargos: interceptaciones ilegales de comunicaciones, sobrecostos en contrataciones públicas, blanqueo de capitales y vínculos con el escándalo Odebrecht.

Fue detenido en junio de 2017 en Miami. Un año después, Estados Unidos lo extraditó a Panamá. Enfrentó un juicio por espionaje político, pero en 2019 fue absuelto. Aunque logró evitar la cárcel, los procesos judiciales no se detuvieron. Entre ellos, el caso "New Business" lo acusaba de adquirir, mediante una estructura de empresas de papel y fondos estatales, un conglomerado de medios para fortalecer su influencia política.

La condena

En julio de 2023, el caso "New Business" dio un giro decisivo. Martinelli fue condenado a 10 años y 8 meses de prisión por lavado de dinero y recibió una multa de $19,2 millones. El fallo, de inmediato, puso en duda su aspiración presidencial para 2024, cuando buscaba volver al poder con el partido que fundó: Realizando Metas.

Sin embargo, lanzó su candidatura en cuanto se abrió el proceso electoral. Alegó que la sentencia no estaba en firme y que conservaba sus derechos políticos. La campaña fue intensa: atacó a sus rivales, denunció una supuesta persecución y apeló a su base con un discurso de victimización. Durante varios meses lideró las encuestas.

Pero en octubre de 2023, el Tribunal Electoral advirtió que si la condena era ratificada en segunda instancia, quedaría automáticamente inhabilitado. Eso ocurrió en marzo de 2024, cuando la Corte Suprema confirmó la sentencia. El Tribunal Electoral oficializó su exclusión de la carrera poco después. Su compañero de fórmula, el exministro de Seguridad José Raúl Mulino, tomó el relevo. Ganó las elecciones presidenciales ese mismo año, con el respaldo del votante martinellista.

El asilo y la tensión diplomática

Con la condena firme y la cárcel como posibilidad real, Martinelli buscó protección. El 7 de febrero de 2024 se refugió en la embajada de Nicaragua en Ciudad de Panamá. Aseguró ser víctima de persecución política y solicitó asilo. Managua lo aceptó como asilado, pero se negó a recibirlo en Managua mientras existiera una posible alerta de Interpol. Panamá, por su parte, dudaba entre otorgar un salvoconducto o permitir su captura.

Martinelli pasó 15 meses confinado en la embajada. En marzo de 2025, el gobierno panameño emitió un salvoconducto por razones humanitarias, pero Nicaragua mantuvo su negativa. A finales de ese mes, la Policía Nacional informó que Interpol había rechazado emitir una alerta roja, debido a su estatus de asilado.

El giro final llegó este 10 de mayo. Colombia anunció que su país le otorgaba asilo político. Con pocas opciones para impedirlo, el gobierno panameño permitió su salida. Esa misma noche, Martinelli aterrizó en Bogotá en un avión diplomático. Desde la capital colombiana celebró su libertad y volvió a presentarse como víctima de una persecución judicial.

"Feliz y contento, aquí en Bogotá con asilo político por ser un perseguido político", escribió en su cuenta de Instagram.

Comentarios
0 comentarios
OPINIÓNPRO