Científicos ticos crean antídoto contra el veneno de escorpiones letales
El antiveneno ya está en estudios preclínicos en Marruecos y su objetivo es ayudar a proteger vidas en Oriente Medio y el Norte de África.
El Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR) está a punto de lograr un hito: su primer antídoto contra el veneno de escorpiones, desarrollado totalmente en el país, ya está en pruebas preclínicas en Marruecos y podría ser clave para salvar vidas en África y Medio Oriente.
El antídoto se llama ScorpiTAb-ICP y fue diseñado para neutralizar el veneno de tres especies de escorpiones altamente letales: Androctonus australis, Buthus mardochei y Leiurus quinquestriatus. Estas especies provocan miles de muertes cada año en la región MENA (Norte de África y Medio Oriente), especialmente entre niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.
"Este antiveneno puede salvar a niños en Marruecos, Egipto o Sudán. Esa es nuestra motivación y el impacto que queremos lograr", afirma la Dra. María Herrera Vega, investigadora de la Sección de Desarrollo Tecnológico del ICP-UCR y coordinadora del proyecto que involucra a más de 30 personas del Instituto.
Una enfermedad olvidada, pero letal
El escorpionismo —como se le llama al envenenamiento por picaduras de escorpión— es considerado una enfermedad desatendida. Según un estudio de Acta Tropica, más de 1,2 millones de personas son afectadas cada año, y más de 3.250 mueren, muchas de ellas sin acceso a tratamiento oportuno.
Tan solo en Marruecos se reportaron más de 127.000 casos y 231 muertes entre 2016 y 2020. La mayoría de víctimas viven en zonas rurales y pobres.
"En Sudán nos contaban que los cementerios de niños están llenos por causa del escorpionismo. Es desgarrador. La mayoría muere durante la temporada de lluvias, cuando los escorpiones entran a las casas tras las inundaciones", relata Herrera.
El proyecto surgió tras el retiro de un suero clave del mercado africano, cuando una farmacéutica dejó de producirlo por falta de rentabilidad. Ante ese vacío, el ICP-UCR decidió actuar.
"Una farmacéutica producía suero antiescorpión para África, que era el referente, y luego dejaron de producirlo. Ahora, ya ese suero no se encuentra. Nuestro objetivo es alcanzar y superar la calidad que tenía ese producto", cuenta el M.Sc. Andrés Sánchez Brenes, otro de los investigadores líderes del proyecto.
En apenas año y medio, el equipo logró desarrollar el antídoto y enviarlo a Marruecos, donde se prueba actualmente en ratones con venenos locales. El siguiente paso es completar estudios de estabilidad para buscar el registro sanitario en Costa Rica y en países de destino.
Si todo sale bien, el suero también podría probarse con otras especies de escorpiones mediante ensayos clínicos en humanos.
"Desde ya esperamos que se comporte de la misma forma. Con tan solo saber que funcionó, y que para una persona el tratamiento fue eficaz, es más que suficiente para sentir que lo hicimos bien para ayudar a salvar vidas", expuso Sánchez.
