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Ciencia

Adultos mayores en Costa Rica enfrentan el doble de horas de calor peligroso

Por Ambar Segura | 5 de Abr. 2026 | 5:46 pm

El número de horas en que adultos mayores costarricenses sufren con exposición al calor de manera peligrosa se duplicó.  Pasó de 61 horas anuales en el periodo 1950-1979 a 133 horas entre 1995 y 2024, según un estudio publicado en la revista Environmental Research: Health.

Este incremento forma parte de un deterioro generalizado en América Latina, donde el calor extremo, cada vez más frecuente e intenso por el cambio climático, está reduciendo la capacidad de las personas para realizar actividades cotidianas de forma segura.

El estudio analiza las llamadas "graves limitaciones de habitabilidad", condiciones en las que la combinación de calor y humedad vuelve riesgosa cualquier actividad física más exigente que tareas ligeras a la sombra.

Bajo estos escenarios, incluso labores básicas o domésticas pueden representar un peligro para la salud.

A nivel regional, varios países registran aumentos significativos en las horas anuales bajo estas condiciones. Belice encabeza la lista con 1.177 horas en el periodo más reciente, seguido de Cuba (1.037), Paraguay (854) y Guyana (774).

En Panamá, las horas prácticamente se duplicaron al pasar de 275 a 552, mientras que en República Dominicana subieron de 217 a 486, un incremento del 124%. Ecuador, aunque con cifras más bajas, triplicó sus horas al pasar de 16 a 54.

El análisis también evidencia que los adultos mayores son los más afectados debido a la disminución de la capacidad del cuerpo para regular la temperatura.

En promedio, las personas mayores de 65 años pasaron de estar expuestas a unas 600 horas anuales de estas condiciones en la década de 1950 a cerca de 900 horas en la última década, lo que equivale a aproximadamente el 10% del año.

En contraste, los adultos jóvenes (entre 18 y 40 años) duplicaron su exposición, de 25 a 50 horas anuales en el mismo periodo.

Afectación

Los efectos del calor extremo no solo afectan la salud, sino que limitan actividades esenciales como el trabajo, el ejercicio o incluso tareas cotidianas fuera de espacios con aire acondicionado.

En 2024, considerado el año más caluroso jamás registrado, más del 43% de los adultos jóvenes y casi el 80% de los adultos mayores experimentaron periodos en los que el calor y la humedad limitaron gravemente su habitabilidad.

En 1950, esas cifras eran de aproximadamente 27% y 70%, respectivamente.

El estudio, liderado por científicos de diversas instituciones internacionales, combina más de 70 años de datos climáticos con modelos fisiológicos que analizan cómo responde el cuerpo humano al calor según la edad.

Los resultados indican que actualmente alrededor del 35% de la población mundial vive en zonas donde el calor restringe significativamente la actividad segura durante las épocas más cálidas.

Luke Parsons, autor principal del estudio, advirtió que la situación podría agravarse si no se reducen las emisiones de combustibles fósiles.

"A menos que dejemos de quemar petróleo, carbón y gas, las limitaciones a la habitabilidad causadas por el calor extremo solo se volverán más comunes y generalizadas, especialmente a medida que la población mundial envejece", señaló.

Los investigadores advierten que, conforme el planeta continúa calentándose y la población envejece, aumentará la proporción de regiones donde la vida cotidiana se ve limitada por el calor.

Aunque medidas como estaciones de enfriamiento, cambios en horarios laborales y campañas de información pueden mitigar los riesgos, subrayan que reducir las emisiones es clave para evitar que estas condiciones se intensifiquen.

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