Chofer de Uber fue víctima colateral de balacera en Orotina: “solo un milagro permitiría que camine”
Menor de edad fue asesinado, al parecer él era el objetivo
Un chofer de Uber vive una auténtica pesadilla luego de resultar como víctima colateral en una balacera que ocurrió la noche del jueves en el sector de Coyolar en Orotina. Él permanece internado dentro de un hospital capitalino debido a las heridas de gravedad que le causaron al menos 4 impactos de bala.
Según narró un conocido del conductor, cuyas identidades permanecerán protegidas por razones de seguridad, el joven hospitalizado realizaba un servicio y transportaba a dos personas que al parecer, eran el objetivo del ataque.
El chofer sufrió heridas en la espalda y el cuello: un proyectil le perforó el riñón y otra más continúa alojada en la columna. Por esa razón, es que el paciente ha sido sometido a una serie de estudios para analizar la mejor forma de extraer la bala, o si del todo se puede sacar.
Mientras tanto, no siente ni puede mover piernas: los doctores buscan la manera de retirar el proyectil sin afectar el cuerpo para tratar que no sufra una parálisis. Inicialmente, el paciente fue movilizado al hospital de Puntarenas, pero por la gravedad, lo trasladaron al Hospital México.
"Prácticamente quedó paralítico, según los doctores solo un milagro podría hacerlo caminar. Fue horrible, en el momento llamó a otro tío, le hizo videollamada", narró el conocido de la víctima.
El informe preliminar del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), indicó que los hechos ocurrieron alrededor de las 9:30 p.m., cuando el vehículo en el que viajaban las víctimas estaba detenido y otro carro se acercó y desde el interior dispararon.
Un menor de edad trató de huir corriendo, pero a los pocos metros cayó al suelo. Cuando los paramédicos llegaron, lo encontraron sin signos vitales con heridas de bala en su espalda.
Horas después de los hechos, la Fuerza Pública consiguió detener a cinco sospechosos del crimen, apellidos Solano, Hernández, Ramírez, Palavicini y un colombiano apellidado Calero.
Agentes del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) realizaron una búsqueda con ayuda de un agente canino, que permitió ubicar un arma tipo fusil, dos cargadores y prendas de vestir. El caso permanece bajo investigación.