Chaves insiste en mantener a la CCSS descabezada y evade responsabilidad
Culpa a otros
Rodrigo Chaves, presidente de la República y responsable de nombrar la presidencia ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), se niega a designar a la persona que sustituiría a Marta Esquivel, quien fue suspendida por orden judicial.
Así lo dejó ver este miércoles, cuando evadió su responsabilidad con respecto a que la institución no esté "descabezada" y que la Junta Directiva esté sin poder sesionar porque los directivos representantes del Estado también están suspendidos por el caso Barrenador.
Quien despedazó la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la institución más importante de este país en términos de salud pública, no fue el gobierno, fue un acto que ya hemos descrito como acoso, hostigamiento del Poder Judicial (…)
Es un tema peligroso para el país, como ha sido claro, nosotros estamos estudiando todas las avenidas legales, doña Marta presentó un habeas corpus (…) Hay una cierta tensión y yo responsabilizaré a quien haya que responsabilizar (…) ¿De quién es culpa esa situación? (…), manifestó el mandatario.
Tanto Esquivel, como varios directivos, fueron suspendidos por el papel que jugaron en la adjudicación de 10 áreas de salud a 4 cooperativas y una asociación de salud ligada a un hospital privado. Además, por criterio jurídico de la CCSS, se decidió que Esquivel no debe recibir su salario durante los 6 meses de suspensión.
La actitud de Chaves de no designar sustitutos ha sido calificada como sabotaje por diferentes actores del sector salud.
María del Rocío Sáenz, quien presidió la institución del 2014 al 2017, aseguró que el impacto mayor de no contar con Junta Directiva que tome decisiones será a mediano y largo plazo.
Va a ser parte de la herencia que se va a quedar, un tema de ingobernabilidad y de conducción de políticas públicas que es lo que le corresponde a la Junta Directiva. Ahora, al estar descabezada, los pies van para un lado y los brazos van para el otro.
Las decisiones que deberían tomarse hoy, 2024, para atender el 2030, van a quedar sin decisiones. Lo que se está heredando es caos, va a quedar un vacío de conocimiento y de acciones que va a ser una herencia bastante caótica y de mucho riesgo para el país.
Ya es momento de que este tema se asuma con la responsabilidad que corresponde para darle la gobernanza que requiere, no puede seguir como un tren descarrilado (…) En política, eso es una decisión, el no hacer también es una decisión, manifestó Saenz.