Costa Rica y el poder de la innovación ¿Qué hace falta?
En el año 2023, el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones de Costa Rica (Micitt) presentó su Estrategia de Transformación Digital 2023-2027 (ETD). Esta iniciativa está estructurada alrededor de dos pilares estratégicos esenciales para avanzar en la agenda digital del país: Ciudadanía Digital, que incluye firma digital certificada, identidad digital, servicios y habilidades digitales; y buena gobernanza, que contempla la gobernanza de datos, interoperabilidad y la actualización de la normativa para la transformación digital.
La meta de la ETD 2023-2027 es posicionar a Costa Rica como una nación líder en la prestación de servicios públicos digitales escalables y accesibles. Esta visión no solo se centra en el mejoramiento tecnológico, sino también en impulsar la competitividad y el desarrollo socioeconómico, con el objetivo último de mejorar el bienestar de todos sus habitantes.
La implementación de la ETD está transformando la infraestructura tecnológica y los servicios públicos de Costa Rica, donde la innovación a nivel nacional lidera este cambio y su importancia para la agenda digital no puede subestimarse.
Para analizar los avances de Costa Rica en este campo, podemos examinar el Índice Global de Innovación, que es un ranking anual elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO en sus siglas en inglés).
Capacidades de innovación
El Índice Global de Innovación (GII por sus siglas en inglés) captura el rendimiento del ecosistema de innovación de las economías de los países a nivel mundial y sigue las tendencias de innovación más recientes, habiéndose convertido en una poderosa herramienta de referencia. Como punto de partida para una revisión de la política nacional y la estrategia a largo plazo, revisemos el desempeño de Costa Rica y la evolución de sus indicadores del GII a lo largo del tiempo.
Ranking de Costa Rica (2019–2023)
El gráfico a continuación muestra la dinámica de clasificación de Costa Rica en los últimos 5 años. El índice mide cuán efectivamente Costa Rica convierte las costosas inversiones en innovación en resultados de mayor cantidad y calidad. Se puede apreciar que Costa Rica sufrió un retroceso de 19 puestos en el Índice Global de Innovación, desde la posición del 2019 hasta la del 2023.
Para el año 2023, Costa Rica se clasifica en el puesto 74 de 132 economías evaluadas, siendo considerada como un país que no alcanza las expectativas de innovación para su nivel de desarrollo económico. El rango más alto posible en este índice es el número 1 – que en el 2023 tomó Suiza.
La puntuación general del GII (línea marcada en color azul) es el promedio simple de los Subíndices de Insumos de Innovación y de Resultados de Innovación. Los insumos de innovación incluyen, entre otros: gasto en educación, indicadores de graduados en ciencia e ingeniería, gasto bruto en I+D, acceso a tecnologías de la información y la comunicación, capital de riesgo recibido, diversificación de la industria nacional, empleo en sectores intensivos en conocimiento. Por otro lado, los Resultados o productos de innovación (línea marcada en color verde) comprenden indicadores como por ejemplo: patentes por origen, manufactura de alta tecnología, ingresos de propiedad intelectual, complejidad de producción y exportación, exportaciones de alta tecnología, valor de marca global.
Todos los indicadores se suman para formar siete pilares de innovación: instituciones, capital humano e investigación, infraestructura, sofisticación del mercado, sofisticación de negocios, productos de conocimiento y tecnología, y salidas creativas.
Considerados pioneros en innovación, Suiza, Suecia y Estados Unidos han demostrado su liderazgo al poseer los mejores índices en el GII y mantenerse en el top 5 durante los últimos años.
Costa Rica: Puntos de mejora
Comparando a Costa Rica con otras economías de América Latina y el Caribe en el Índice Global de Innovación (GII) de 2023, Colombia se ubica en la posición 66, Chile en la 52, México en la 58 y Brasil en la 49, destacando que la economía brasileña ha entrado en el top 50. Costa Rica, con su posición global en el puesto 74, ocupa el séptimo lugar entre las 19 economías de América Latina y el Caribe mientras que en el 2021 ocupaba el tercer puesto.
Según los datos, aunque los insumos de innovación durante los últimos 5 años han permanecido relativamente constantes, Costa Rica no ha mejorado su clasificación de manera consistente. Inicialmente, durante los años 2019-2021, los indicadores de resultados de innovación superaron las inversiones; sin embargo, la dinámica cambió en 2022, cuando se produjeron menos resultados de innovación en relación con el nivel de inversiones en innovación. En el año 2023 la brecha se amplió aún más, arrastrando hacia abajo el índice general. Esto sugiere que en los últimos dos años, el ecosistema de innovación costarricense se ha vuelto relativamente desequilibrado; sin embargo, cuenta con un considerable potencial aún sin explotar para seguir mejorando.
En lo que respecta a las fortalezas de Costa Rica en innovación, se destacan los siguientes aspectos: los pagos por propiedad intelectual; la inversión en educación, con un 6.7% del PIB dedicado a este sector; y la eficiencia en el uso de energía, medida como PIB por unidad de uso energético.
Por otro lado, las áreas de vulnerabilidad incluyen el porcentaje de graduados en ciencia e ingeniería, la investigación y desarrollo, la formación bruta de capital, la escala del mercado interno, los diseños industriales por origen y las patentes por origen. Se observa un desempeño inferior en pilares de innovación como la sofisticación del mercado, el capital humano e investigación, y las salidas creativas en contraste con un rendimiento relativamente bueno en instituciones e infraestructura.
En el contexto del Índice Global de Innovación, el pilar de "Instituciones" evalúa críticamente aspectos como el entorno institucional, el marco regulatorio y el clima empresarial. Dentro de estos, el entorno regulatorio es fundamental al proporcionar seguridad jurídica, esencial para fomentar un ambiente de negocios propicio y asegurar la confianza de los inversores.
Si bien Costa Rica muestra un desempeño aceptable en calidad regulatoria en comparación con otros países latinoamericanos, hay áreas significativas que requieren mayor atención, particularmente en la adaptación a nuevas tecnologías. El Grupo de Acción Financiera (GAFI) ha delineado directrices esenciales bajo la Recomendación Nr. 15, que enfatiza la necesidad de un enfoque basado en riesgos (RBA) robusto y obligaciones relacionadas para los países y las entidades obligadas respecto a nuevas tecnologías, incluyendo los activos virtuales. A pesar de la adopción generalizada de activos virtuales en Costa Rica, según el "Informe Anual de Blockchain para América Latina" de Sherlock Communications, Costa Rica aún no ha logrado avances importantes en la promulgación de legislación pertinente. La ausencia de tales medidas regulatorias limita el potencial para el avance económico y tecnológico.
Para abordar estos problemas de manera efectiva, es imperativo que Costa Rica centre sus esfuerzos regulatorios en avanzar la legislación que cubra adecuadamente los activos virtuales y sus proveedores de servicios. Al fortalecer el marco regulatorio nacional en línea con los estándares internacionales, Costa Rica puede mejorar su competitividad en el mercado global y asegurar su posición para la innovación y el desarrollo tecnológico.
Nikolajs Sulima es Doctor en Economía, consultor de proyectos para el desarrollo bancario y seguridad informática, experto en tecnología blockchain y miembro de la Junta Directiva de AsoBlockchain
Giulio Sansonetti Hautala es Máster en Administración de empresas, Máster en Derecho Económico Internacional y Políticas Públicas, asesor legal y abogado litigante
