Banda de Los Gary/Gery pide mover juicio tras ataque dirigido a cabecilla donde murió mecánico
Defensa alega riesgos para acusados, jueces y fiscales, tras atentado contra el vehículo de uno de los cabecillas, que dejó un mecánico asesinado en La Unión
La defensa legal de la peligrosa banda narco de Los Gary/Gery solicitó al Tribunal Penal Especializado en Delincuencia Organizada (JEDO) mover el juicio contra la agrupación, luego de que el pasado lunes se perpetrara un atentado contra el vehículo de uno de los cabecillas.
Jean Carlos Mora Ortiz, un mecánico automotriz que estaba probando el carro, fue asesinado en La Unión de Cartago, luego de que un par de gatilleros interceptaran el vehículo desde una motocicleta y dispararan en varias ocasiones, causando la muerte del hombre e hiriendo a una mujer.
Tal como reveló CR Hoy, el vehículo pertenece a Gary Alexander Campos Barrantes, uno de los líderes criminales del grupo: un SUV marca Honda, estilo CR-V, año 2007, valorado en aproximadamente ₡4,5 millones.
Aunque el automotor no está inscrito a su nombre, sino —aparentemente— a nombre de una mujer de apellido Muñoz que actuaría como testaferro, este es el auto que suele conducir y utilizar el sujeto para movilizarse.
Así lo ratifica documentación judicial a la que CR Hoy tuvo acceso y en la cual el equipo de abogados del grupo solicitó a los jueces cambiar la fecha y el recinto del juicio, que debe iniciar el próximo lunes, con el fin de evitar otro ataque armado que pueda provocar más víctimas colaterales.
El escrito cita la versión preliminar del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que apunta a que Campos era el objetivo real del ataque a balazos que terminó con la muerte colateral del mecánico.
Michael Soto, subdirector de la Policía Judicial, confirmó que las víctimas impactadas no eran el blanco inicial de los pistoleros, quienes en realidad pretendían asesinar a un líder de una banda narco que opera en la zona.
"De acuerdo con la información preliminar que tenemos, el fallecido era un mecánico que, en ese momento, estaba utilizando el vehículo de un cliente, y la mujer herida era una clienta con la que iban a comprar unos repuestos.
El vehículo pertenece a uno de los principales cabecillas de la zona de La Unión, por lo que, probablemente, estas dos personas —el fallecido y la herida— fueron víctimas colaterales, ya que los gatilleros pretendían actuar contra el propietario del vehículo.
En este momento, la investigación está en curso. Lo que tenemos es una motocicleta involucrada, con dos hombres a bordo, y estamos en el proceso de establecer la verdad de los hechos" explicó Soto.
Según alega la defensa de Gary Campos, este hecho es muy grave y está relacionado con la seguridad del sujeto, pero también representa un peligro para el resto del grupo de sospechosos involucrados en la causa penal, dado que estarían bajo amenaza al desplazarse diariamente a las mismas horas y en el mismo sitio para enfrentar el juicio.
En la documentación obtenida por este medio, se indica que las demás partes que participan en el juicio también estarían en riesgo: abogados defensores, fiscales e incluso jueces del Tribunal, al considerar que el edificio de los Tribunales del Primer Circuito Judicial de San José, donde se realiza el proceso, no reúne las condiciones de seguridad necesarias para llevar a cabo un debate con la cantidad de partes involucradas.
Además, los accesos al recinto se han complicado aún más con los trabajos de remodelación que se realizan en los costados norte y sur del inmueble.
Incluso, algunos miembros de la defensa que participaron en el juicio anterior —anulado por orden del Tribunal— contaban con protección de la Unidad de Protección a Funcionarios Judiciales (UPRO), debido a riesgos en su seguridad.
Por todos estos motivos, solicitaron al Tribunal que, ante el riesgo latente, se considere dejar sin efecto el señalamiento a debate por razones de seguridad, y se busquen condiciones óptimas en cuanto a ubicación, accesos, ingreso y personal de seguridad, con el fin de no poner en peligro la integridad y la vida de quienes intervienen en el proceso.
Ataque armado con víctima colateral
Existe el temor de que los sospechosos que ordenaron la muerte de Gary, insistan en intentar asesinarlo, y que se produzca otro tiroteo con víctimas inocentes, como ocurrió el pasado lunes.
El ataque contra el vehículo ocurrió pasadas las 4:00 p. m. del lunes en Santiago del Monte, a un costado del puente peatonal de la autopista Florencio del Castillo. Tras la emboscada, los gatilleros huyeron.
Jean Carlos Mora Ortiz, de 28 años, recibió heridas de bala en la cabeza y el tórax. Falleció en el Hospital Max Peralta a consecuencia del tiroteo. Por su parte, la mujer herida, de apellido Mora y de 22 años, sufrió una lesión en un brazo.
Mora era padre de un niño y de unas gemelas de ocho meses. Su velatorio se llevó a cabo la tarde y noche del martes. Producto del ataque, que quedó grabado por una cámara de seguridad, el vehículo Honda colisionó con otro automóvil que circulaba delante.
Cuando llegaron los sicarios en motocicleta, primero dispararon contra el vehículo en movimiento; luego, uno de ellos se bajó, se acercó a la ventana del conductor y disparó dos veces más.
Tras el ataque, el gatillero regresó a la motocicleta, pero esta se apagó. El conductor intentó encenderla nuevamente, mientras el acompañante dejaba caer un objeto. Lo recogió rápidamente y, segundos después, ambos huyeron del lugar.
Gary Alexander Campos Barrantes es uno de los 31 sospechosos que deben afrontar un juicio por su presunta participación en una organización criminal que opera en diversos sectores de Cartago y el este de San José. La agrupación es conocida como "Los Gary/Gery".
Todos ellos estaban enfrentando un juicio entre febrero y junio, pero el Tribunal de JEDO ordenó anular por completo el debate, lo que implica que el proceso deberá reiniciarse desde cero.
El nuevo juicio está programado para este 14 de julio. A esta banda se le atribuyen múltiples delitos, incluidos homicidios calificados, así como la venta, almacenamiento y transporte de drogas, según el Ministerio Público.
La investigación —realizada por el OIJ y la Fiscalía Adjunta Especializada en Delincuencia Organizada (FAEDO)— se remonta al año 2018. Según las autoridades, los imputados habrían conformado una organización criminal dedicada a la adquisición, posesión, tráfico, distribución, dosificación y comercialización de drogas de uso no autorizado a nivel nacional.
Sus operaciones se concentraban principalmente en puntos de la provincia de Cartago, el cantón de La Unión, San Pedro de Montes de Oca y hasta en Quepos. La organización contaba con una estructura jerárquica y una distribución de funciones.
Gary era el cabecilla principal, pero como se encontraba recluido en la cárcel conocida como La Reforma, delegó el mando a su hermano Gery, quien asumió el liderazgo operativo de la banda. Gery, a su vez, distribuía órdenes y tareas entre otros miembros.
Actualmente, los roles están invertidos: Gery está en prisión por otras causas, y Gary en libertad. Esa situación explicaría por qué se convirtió en blanco de un intento de asesinato.
La banda operaba bajo un modelo que incluía la división del territorio en zonas, cada una con un encargado y su propio equipo de colaboradores. Este esquema les permitía facilitar la venta de drogas y obtener ganancias millonarias.
Según el expediente, los sospechosos contaban con armas de fuego pertenecientes a la organización, utilizadas tanto para proteger los puntos de venta como para ejecutar asesinatos.
Entre los investigados figuran personas de apellidos Conejo Bonilla, Fallas Ramírez, Segura Mejías, Solano Miranda, Cubillo Cordero, Vargas Cascante, Sandoval Rodríguez, Araya Araya, Mejías López, Morales Navarro, Morales Ramírez, Delgado Gamboa y Mora Agüero.
A ellos se suman otros presuntos miembros de apellidos Valle Myrie, Campos Barrantes, Grain Lachner, Jiménez Bastos, Alvarado Flores, Pérez Cordero, Zúñiga Ramírez, Mauricio Carvajal, Yesquén Rodríguez, Rojas Madrigal, Gómez Flores, Córdoba Fallas y Rodríguez Quesada.















