Auditoría interna, un viaje del papel a la nube
Las auditorías, desde su concepción, han sido un pilar fundamental en procura de garantizar la transparencia, eficacia y fiabilidad en las prácticas empresariales. En particular, la transición desde las formas tradicionales de hacer las auditorías hasta las prácticas modernas, se han visto directamente afectada por la inclusión de la tecnología, nuevas metodologías y el uso de herramientas informáticas que sin duda han venido a marcar un hito en la integralidad y los estándares aplicados en la profesión, sobre todo en cuanto a la capacidad de crear sinergias en los equipos de trabajo y ser más propositivos como elemento sustancial para generar mayor valor a las organizaciones.
Alegóricamente, esta transformación se visualiza a través de un viaje de pendiente positiva desde el papel hasta la nube, ya que no solo ha impactado en la optimización de los procesos y alcances de la labor de auditoría, sino que también ha fortalecido la analítica e integridad de los resultados y por ende la confianza, la calidad y sobre todo la oportunidad en los productos elaborados es muy superior, logrando un aseguramiento razonable del control de las actividades en la gran mayoría de organizaciones en todo el mundo.
En el pasado, las auditorías dependían en gran medida del trabajo del auditado, en cuanto a la suficiencia y calidad de los documentos y registros en físico, lo que limitaba el acceso y la celeridad del proceso de análisis de la información, sin embargo, con la adopción de la tecnología este panorama ha sido ampliado a partir de la implementación de softwares especializados para control de tiempos, el trabajo mediante plataformas y la aceptación de técnicas y aplicaciones más efectivas para análisis automatizado de datos, que conjuntamente con la llegada de la inteligencia artificial y el efecto post pandemia, se combinaron con la virtualidad y el almacenamiento de información en la Nube, rompiéndose así la barrera que hasta entonces impedía la globalidad y permitiendo a los auditores acceder con un "click" a bancos de datos para permiten realizar la analítica con una mayor precisión y eficiencia, ahora desde cualquier parte del mundo.
Anteriormente, la ejecución de auditorías podía consumir lapsos incluso excesivos, debido a la rigidez de la manualidad y la observación, al tener que revisar meticulosamente registros físicos para consolidar los hallazgos. En contraste, gracias a la modernidad se han acelerado dramáticamente estos procesos, a partir del uso de metodologías modernas basadas en riesgos, análisis predictivo y técnicas de auditoría continua que permiten incluso realizar auditorías en tiempo real, reduciendo significativamente los tiempos de espera y permitiendo a las organizaciones identificar y mitigar riesgos de manera proactiva bajo criterios más sólidos, ágiles y precisos, lo que evidentemente fortalece la toma de decisiones por parte de la Alta Gerencia de las organizaciones.
Antes del siglo XXI, las prácticas de auditoría podían variar significativamente según la región y las normativas locales. Hoy en día, la globalización ha impulsado la estandarización de las prácticas contables y financieras a través de esquemas internacionales como las Normas Generales de Auditoría Interna (NOGAI), Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), los Principios de Auditoría Generalmente Aceptados (GAAP) y también normativa para regular el control y la calidad de las operaciones como lo son COSO e ISO en sus diversos campos de acción. En nuestro país, el Instituto de Auditores Internos de Costa Rica, ha sido un impulsor del fortalecimiento técnico y profesional del sector auditor, a partir de la capacitación constante y la promoción de eventos corporativos hacia los profesionales, fomentando el uso y conocimiento de este tipo de normativas que aseguran la transparencia, estandarización y la comparabilidad de las auditorías a nivel mundial.
Como se mencionó, la interacción entre profesionales también ha ido evolucionando, antes la forma de trabajo era principalmente personal y con una limitación geográfica, sin embargo, en la actualidad las videoconferencias, las plataformas de colaboración en línea y los sistemas de gestión de auditorías, permiten una prestación de servicio más fluida y efectiva entre auditores, clientes y stakeholders en diferentes partes del mundo. La evolución de las auditorías es una realidad a la que estamos invitados todos los componentes de una organización, la época inquisidora pasó y los tiempos modernos nos ofrecen ser entes asesores, con tecnologías avanzadas y metodologías innovadoras al alcance que optimizan el trabajo de los auditores, permitiendo identificar y mitigar riesgos de manera proactiva, lo que a su vez ha fortalecido la confianza pública en las prácticas empresariales.
Es vital como profesionales de Auditoría, que nos atrevamos a romper los paradigmas del pasado y nos sumemos al cambio, abordando con valor el vehículo que nos transporta a este viaje cultural y tecnológico que va del papel a la nube, como la llave maestra para generar mayor valor, aseguramiento y modernidad a nuestros entregables.
Licenciado y Máster en Administración de Negocios, COSO CI