Logo

Atenciones médicas por vapeo en menores de 20 años se dispararon de forma alarmante

En general, el total de atenciones médicas por vapeo pasó de 15 en 2021 a 4.573 en 2024

Por Ambar Segura | 29 de Abr. 2025 | 9:01 am

El número de atenciones médicas en consulta externa por trastornos relacionados con el vapeo en menores de 20 años se disparó de manera alarmante en apenas cuatro años.

Según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en 2021 se registró un solo caso en esta población, pero para 2024 la cifra se disparó a 1.816.

Además, los datos muestran un crecimiento continuo y acelerado: en 2022 se atendieron 11 casos y en 2023 la cifra aumentó a 565.

En general, el total de atenciones médicas por vapeo pasó de 15 en 2021 a 4.573 en 2024. El grupo de 20 a 44 años también presentó un fuerte crecimiento, al pasar de 10 atenciones en 2021 a 2.516 en 2024.

En el grupo de 45 a 64 años, las atenciones pasaron de 4 casos en 2021 a 231 en 2024. El aumento fue progresivo: en 2022 se reportaron 7 casos y, para 2023, ya se contabilizaban 152 atenciones, reflejando una tendencia en ascenso entre los adultos.

Más llamativo aún es el caso de los adultos mayores de 65 años. Según los registros, antes de 2023 no se había presentado ningún caso de trastornos asociados al vapeo en este grupo etario. Sin embargo, en 2023 se atendieron 6 casos y en 2024 la cifra subió a 10.

Atenciones en emergencias

Las atenciones en servicios de emergencias por trastornos relacionados con el vapeo también mostraron variaciones importantes entre 2021 y 2024. Según datos de la CCSS, en 2022 se registró el mayor pico de atenciones de emergencia, con 253 casos en total, frente a los 25 reportados en 2021.

Posteriormente, en 2023 las cifras bajaron significativamente a 30 casos, y en 2024 sumaron 45 atenciones.

Los menores de 20 años fueron, nuevamente, uno de los grupos más afectados: pasaron de 9 atenciones en 2021 a 73 en 2022, luego a 10 en 2023 y a 25 en 2024.

El grupo de 20 a 44 años mostró un comportamiento similar: registró 11 casos en 2021, un fuerte aumento a 118 en 2022, y posteriormente 17 y 18 casos en 2023 y 2024, respectivamente.

Por otro lado, las personas de 45 a 64 años pasaron de 3 atenciones en 2021 a 48 en 2022, para luego disminuir a 3 casos en 2023 y a 2 en 2024.

En los mayores de 65 años se reportaron 2 casos en 2021 y 14 en 2022, pero no se presentaron atenciones de emergencia relacionadas con el vapeo en 2023 ni en 2024.

Afectación a la salud

El Dr. Jeancarlo Córdoba, de la Red Nacional Antitabaco (Renata), advirtió que el vapeo no es una práctica inofensiva, ya que su uso se asocia con múltiples daños en el organismo, incluso en personas jóvenes y sin antecedentes médicos previos.

A nivel pulmonar, según Córdoba, el vapeo puede provocar desde inflamaciones crónicas de las vías respiratorias hasta enfermedades graves, como el EVALI (enfermedad pulmonar asociada al uso de productos de vapeo), documentada en Costa Rica principalmente en menores de edad. También aumenta la vulnerabilidad a infecciones respiratorias.

En el sistema cardiovascular, se relaciona con el incremento de la presión arterial, la disfunción endotelial —un primer paso hacia enfermedades cardíacas— y un mayor riesgo de infartos y arritmias, especialmente en quienes combinan vapeo y tabaquismo.

Con respecto al sistema neurológico, la exposición a la nicotina durante la adolescencia puede alterar funciones cognitivas, atención y memoria, además de incrementar el riesgo de adicción. Entre los efectos más inmediatos se reportan dolores de cabeza, mareos, ansiedad e insomnio.

Otros daños detallados por el médico incluyen toxicidad oral (como irritación de encías y erosión dental), alteraciones en los sistemas reproductivo y endocrino, y la exposición a sustancias cancerígenas como el formaldehído, la acroleína y metales pesados.

El uso prolongado del cigarrillo electrónico puede dejar secuelas permanentes, como daño pulmonar irreversible (fibrosis, enfisema), disfunciones cardiovasculares, trastornos neurológicos persistentes y una dependencia severa a la nicotina.

Aunque abandonar el vapeo mejora algunos síntomas respiratorios, no siempre revierte el daño ya causado en órganos vitales.

El vapeo entre adolescentes no es una moda inocente, es una forma de iniciar adicción a la nicotina que puede marcar negativamente el desarrollo de su salud física y mental. No minimicen el problema. Hablen con sus hijos desde la empatía, escuchen sus razones, y busquen ayuda profesional para acompañar el proceso. Prevenir a tiempo puede salvarles la salud, manifestó el médico.

Comentarios
0 comentarios
OPINIÓNPRO