Asociación: “La punta sur no es la carretera a San Carlos”
Punta sur, entre San Ramón y Naranjo, no será funcional si no se concluye el tramo central

Esa agrupación vecinal, que tiene 35 años de acompañar el desarrollo de la obra, enfatizó en que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y Casa Presidencial deben clarificar el estado de las expropiaciones pendientes para la construcción de la punta sur, cuyo trazado ronda los 8,6 kilómetros con un costo de construcción de casi $200 millones. Las tareas estarán a cargo de la empresa Constructora MECO S.A.
El 23 de mayo se giró la orden de inicio para el diseño y la construcción de la punta sur. Así las cosas, MECO iniciará con los trabajos para la elaboración del diseño del tramo y luego procederá con la construcción. Para esto, dispondrá de un plazo de 20 meses (inicios de 2027).
El mayor pendiente está en el tramo central, entre La Abundancia de Ciudad Quesada y Sifón de San Ramón. Un trazado de 29 kilómetros, cuyo avance constructivo ronda el 70% y que está en pausa desde agosto de 2018 cuando la Administración Alvarado Quesada (2018-2022) optó por romper el contrato con la Constructora Sánchez Carvajal para reformular el proyecto.
"La mencionada punta sur no es la carretera a San Carlos. Es solo un pequeño tramo entre San Ramón y Naranjo. Un tramo que ni siquiera podremos utilizar si no se construye bien el tramo central. Lo que más preocupa de la realidad de la punta sur es que el gobierno no ha dado pruebas de que las 178 expropiaciones (requeridas) estén completas como ellos (el Poder Ejecutivo) lo informaron en el inicio de obras", señaló, a través de un video, la Asociación Procarretera a San Carlos.
Los recursos para las expropiaciones ya están contemplados por el Ministerio de Hacienda por un monto superior a los ₡8.300 millones.
La agrupación ha tenido algunas desavenencias con el gobierno de Rodrigo Chaves Robles (2022-2026) por el intercambio de información sobre la realidad del proyecto. Por ejemplo, la asociación duda de la veracidad de que todas las expropiaciones ya están concluidas y pide pruebas a las autoridades del Poder Ejecutivo. Para eso solicitaron que Efraím Zeledón, ministro del MOPT, comparezca ante el Concejo Municipal de San Carlos.
"Según la última información comprobada que dio el MOPT en enero de este año, había 40 propiedades apenas en proceso y 7 pegadas en vía judicial. Además, según el contrato, el tiempo que tiene la empresa adjudicada (MECO) para aprobar el diseño final, no se puede obviar. En los próximos 6 u 8 meses, los trabajos serán topografía, estudios como perforaciones y revisiones y aprobaciones del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA). Para, más o menos octubre, podrían iniciar a abrir el trazado de la vía", expuso la organización.
En agosto de 2023, tras una reunión con propietarios de terrenos en Naranjo, el mandatario Chaves prometió que el proyecto estaría concluido en 2026 y que en agosto de 2024 arrancarían los trabajos en la punta sur. Ambas promesas no ocurrieron.
"No vamos a permitir que mientras el Poder Ejecutivo disfraza este pequeño avance en la inauguración de la obra, el tramo central, el más importante, el verdadero corazón del proyecto, está en el aire. Solo una empresa (China Harbour Engineering Company, CHEC) participó en la licitación, ya que ninguna de las otras 6 empresas que se presentaron a la gira que hizo el MOPT para presentar el proyecto, quiso asumir los riesgos constructivos por las fallas geotécnicas. Por esa razón, (las autoridades) iniciaron por el final (punta sur) y no le dieron continuidad a lo avanzado en tramo central. La punta sur es el tramo menos complicado, pero también es el menos necesario", apuntó la asociación.
Los vecinos también fustigaron que la actual Administración abandonara la construcción de la ruta nacional 700, la cual facilitaría la conexión entre la ruta nacional 141 (vía actual Naranjo-Ciudad Quesada) y el tramo central de la nueva carretera, pese a existir $12 millones aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para este tramo.
La Administración Alvarado Quesada (2018-2022) firmó un crédito con el BID que contenía los $200 millones para este proyecto, pero condicionados a una serie de requisitos que a hoy están pendientes. El gobierno, con el respaldo del diputado José Joaquín Hernández, del Partido Liberación Nacional (PLN), negoció con el BID para eliminar los condicionamientos para el uso de los recursos.
Tras un ajuste del crédito inicial que el BID acordó para la ampliación de la carretera Interamericana Norte, entre Barranca y Limonal, se lograron asegurar $335 millones para el proyecto total de la carretera a San Carlos.
"Esa punta sur, que es de 8,2 kilómetros, entre Sifón de San Ramón y San Miguel de Naranjo. El trayecto será de 4 carriles, lleva 8 pasos superiores y 3 puentes nuevos a 4 carriles. Va a quedar muy similar a la punta norte que ya está en operación", detalló el diputado Hernández, a través de un video divulgado este 20 de mayo.
En el caso del tramo central, el MOPT y el BID estudia la única oferta planteada por la empresa CHEC para retomar el tramo central con un presupuesto estimado de $136 millones. Dicha compañía está a cargo de la ampliación de la ruta 32, en el tramo entre Río Frío y Limón.
La conclusión de la punta sur y las obras en el tramo central (si se adjudican este mismo año) podría tardar 3 años.

Imagen de la punta norte del proyecto, entre Florencia y Ciudad Quesada. Cortesía Asociación Procarretera a San Carlos
Antecedentes del proyecto
El diseño original de la carretera procuraba que la vía fuera de 2 carriles, 1 por sentido. Sin embargo, en 2014, se aprobó la posibilidad para que el trazado pasara de 2 a 4 carriles.
El proyecto tiene 2 tramos pendientes: el central, que quedó con un avance superior al 70% en 2018, cuando la Administración Alvarado Quesada acordó finiquitar el contrato con la empresa constructora Sánchez Carvajal para reformular el proyecto, y la punta sur. El primero costaría $130 millones y el segundo $190 millones.
La empresa local estuvo a cargo durante 10 años, hasta que la Administración Alvarado Quesada (2018-2022) optó por romper el contrato y enderezar el rumbo de la obra.
Desde agosto de 2018, la construcción está paralizada, con un 76% del trazado ya asfaltado.
Hasta 2018, el proyecto había consumido $291 millones de recursos estatales. Una cifra notablemente superior a los $61 millones estimados en 2005, cuando la obra comenzó a cargo de la constructora taiwanesa RSEA.
Entre los pendientes por resolver en el tramo central destacan: un hundimiento en el kilómetro 21, la necesidad de construir un nuevo puente sobre el río Laguna y el rediseño del trazado tras la existencia de un humedal en una parte del trayecto.
En total, según estimaciones dadas por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR), hay 40 puntos críticos por atender debido a inestabilidades geológicas.
Otro aspecto pendiente es la ampliación a 4 carriles de los 8 puentes mayores que comprenden el corredor vial.
En setiembre de 2023, Diana Korte, gerente de la Unidad Ejecutora por parte del BID, confirmó en una charla con vecinos de la zona que el corredor vial tendría 3 estaciones para el cobro de peaje en distintos puntos. Sin embargo, Mario Campos, funcionario del MOPT, enfatizó en febrero de 2024 ante el Concejo Municipal de San Carlos que requerían de mayores insumos para estimar la cantidad de estaciones de cobro que se necesitarían y los eventuales montos que se cobrarían.
El proyecto total está conformado por otros 2 trayectos: el central, entre La Abundancia de Ciudad Quesada y Sifón de San Ramón (a un 70% de avance de construcción y en pausa desde agosto de 2018) y la punta norte (entre Florencia y La Abundancia de Ciudad Quesada, en operación desde 2018).