Artesano nos lleva de viaje al pasado con sus juguetes…
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Hace 10 años Walter Ballestero se convirtió en artesano, precisamente luego de pensionarse del ICE y enfrentar un cáncer gástrico. Su emprendimiento se llama Artesanías MG, que nació del nombre de sus nietos Matías y Génesis.
En su taller, el artista crea juguetes que rescatan el patrimonio cultural del país y del cantón de La Unión, que es donde vive. Y para ello, comenta con orgullo que se ha capacitado en cursos del INA y efectuado investigación histórica.
Lo que este artesano busca con su oficio es rescatar el patrimonio de juguetes en madera, que asegura se ha ido perdiendo con los años. "Hacemos cunas, camas, roperos, juegos de sala hasta planchas y carros… La idea es conservar tradiciones de los años 50, 60 y parte de los 70 donde los productos para niños eran elaborados con este material".
Para Ballestero, hacer su trabajo es todo un placer… Entre maderas, clavos y herramientas disfruta su labor. De hecho trabaja cerca de 12 horas al día, donde todo lo elabora a mano, "tengo máquinas, pero casi no las uso. Lo que más ocupo es la caladora, porque se dice que un buen artesano es el que trabaja con las manos".
No solo para niños
Ballestero (Tels: 83686592 -22793022) afirma que si bien su trabajo lo realiza pensando en niños, lo cierto es que su público en más amplio, "me he topado con la suerte que la gente adulta se lleva los juguetes para tenerlos de recuerdo".
Según el vecino de La Unión, en su labor son muy importantes los detalles y el acabado. "La idea es que la pieza quede bien hecha, que no se vean clavos ni partes mal terminadas. Y después, mi señora es quien se encarga de pintarlas… Así, juntos, hemos ido mejorando el producto (…) Es más, los artículos estrella son las cocinas y los carros".
Cecilia Herrera es la esposa del artesano y comenta que para desarrollar este proyecto se inspiraron en oficios del pasado y que aún se mantienen en el cantón, "como el vendedor de copos, las cocinas de leña en los turnos, las comidas típicas, las carretas de café… ya que aún existen beneficios en Tres Ríos. Quizás tal vez no se ven tantos carros cargados de café, pero todavía circulan por aquí.
De hecho, las carretas que hacemos son de un solo color, porque realmente antes no tenían dibujos (…) Y para ello, buscamos en libros de historia de la zona", explicó mientras hojea un libro con imágenes de antaño.