Ante falta de empleo, profesora aprendió a manejar buses para mantener a sus hijos
Tiene una semana de trabajar en los buses de Barranca-Puntarenas.
Dios dice: ‘ayúdate, que yo te ayudaré…
(CRHoy.com) Esa es una frase que tiene muy presente Heilyn Salas, una profesora de Español que ahora trabaja como conductora de bus, ante la falta de empleo y la necesidad de llevar sustento a sus tres hijos.
En el 2019 tuvo la oportunidad de trabajar como docente en un colegio de Guanacaste, donde terminó el curso lectivo. Sin embargo, la llegada de la pandemia lo complicó todo y se quedó sin nombramiento.
"Soy manicurista también, entonces ahí me sostuve con lo de las uñitas. También he sido cajera, he sido dependiente. ¡Sé hacer varias cosas!", aseguró.
Además, tiene un técnico en Recursos Humanos y pensó que estudiando inglés, le saldrían más oportunidades. Sin embargo, no fue así.
"Las fuentes de trabajo están muy escasas, yo creo que a nivel nacional y entonces no se dio", citó.
Una amiga suya, llamada Cinthya, tiene más de 2 años de trabajar como conductora en la ruta de buses de Barranca-Puntarenas y le dijo que aprendiera a manejar bus, que si ella lo logró, cualquiera lo podía hacer.
"Hablamos con los dueños de la empresa y ellos nos dieron la oportunidad de estar yendo al plantel a mover los buses, para adelante y para atrás. ¡Así fui aprendiendo de los buses, hasta que se dio!", afirmó.
Los dueños de la empresa Autotransportes 4×3 le dijeron a Heilyn que, si ella sacaba la licencia, le darían trabajo como conductora y así fue. La semana pasada obtuvo su licencia de conducir para buses y ya tiene algunos días de transportar pasajeros.
Aunque reconoce que no ha sido fácil, por las dimensiones de los buses, lo duro de las marchas y el cuidado que hay que tener con ciclistas, ha aprendido a sobrellevar su trabajo muy bien, por lo que ha recibido muy lindos comentarios.
La gente me ha recibido bastante bien, en ese aspecto social. No se ha marcado tanto el machismo. Cuando mi amiga entró, a ella sí le tocó más duro, porque ella era la primera, entonces la gente estaba así como rejeguilla, pero ya como están acostumbrados a ver un rostro ahí femenino. Uno se siente muy orgullosa, que hemos ido rompiendo barreras y que de que las mujeres podemos hacer de todo.
Ella es madre de dos niños y una niña y ha sido un gran ejemplo. Sin embargo, asegura que su sueño es trabajar como docente en el Ministerio de Educación Pública (MEP).
No voy a mentir. Al principio fue mucha frustración -no sé si llamarlo- como desilusión, decepción porque yo decía ‘ahora me preparo profesionalmente y saco mi carrera, tengo estos cursos, en el Inglés me la juego y ya ahora yo consigo el trabajo', pero mandaba currículos y correos a todos lados, de cajera, de recepcionista, de oficinista, o sea, de secretaria… ¡De lo que fuera! Entonces obviamente eso causa un poco de frustración.
Ahora su próxima meta es sacar la licenciatura, para concursar por un puesto como profesora. De momento, está feliz con la bendición de tener trabajo.
"Yo quiero alentar a la gente, ya sea que tengan una profesión o no, que toquen puertas, no se dejen vencer, que Dios tiene todo bajo control, que en algún momento será de día, que pongan todos manos de Dios, pero Dios también dice, ‘ayúdate que yo te ayudaré', entonces que no se dejen vencer y que sigan luchando", expresó la mujer de 35 años.