América Latina podría no lograr objetivos de Agenda 2030 debido a impactos del COVID-19
Provocó que se crearan nuevas barreras a los servicios de salud
La pandemia del COVID-19 desencadenó una "profunda crisis sanitaria, social y económica" en América Latina y el Caribe, lo que ocasionaría que los países no logren cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos en la Agenda 2030, para reducir la desigualdad en el sistema de salud.
Así se señaló en un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que fue publicado el lunes 21 de octubre.
Los investigadores señalaron que los países de América Latina y el Caribe están en una situación alarmante, ya que los sistemas de salud de la región presentan debilidades estructurales significativas "marcadas por una financiación crónicamente insuficiente, junto con altos costos de bolsillo".
A 6 años del plazo establecido para cumplir con la Agenda 2030, los expertos advirtieron que los países de la región deben acelerar sus esfuerzos para mejorar los sistemas de salud y asegurar que sean universales, integrales, sostenibles y resilientes.
Ellos indicaron que la atención sanitaria "es un pilar fundamental del desarrollo social inclusivo y sostenible".
Consecuencias sanitarias tras pandemia
La pandemia empeoró las barreras para accesar a los servicios de salud y además, creó nuevas, de acuerdo con el estudio "Seguimiento de la cobertura sanitaria universal: informe de seguimiento mundial 2023".
Los expertos indicaron que el acceso a los servicios de salud se vio afectado por el impacto en la prestación de servicios de salud esenciales, así como la crisis socioeconómica.
Asimismo, mencionaron que la inaccesibilidad se agravó con las listas de espera y la falta de atención a los pacientes, generando una mayor incidencia de necesidades insatisfechas.
El director de la OPS, Jarbas Barbosa, señaló que casi 3 de cada 10 personas tienen necesidades de atención médica insatisfechas en América Latina y el Caribe.
Las barreras que se identificaron son: falta de recursos como medicamentos e infraestructura (13.1%), imposibilidad de pagar (10.8%), largos tiempos de espera y exceso de papeleo (8.3%), falta de confianza en el personal o falta de servicios culturalmente apropiados (6.3%) y barreras geográficas (3.7%).
Otros datos importantes
Los investigadores determinaron que la crisis sanitaria provocada por la pandemia sacó a relucir las debilidades estructurales de los sistemas de salud de América Latina y el Caribe.
Por ejemplo, hay una financiación crónicamente insuficiente, altos gastos de bolsillo, fragmentación en la provisión de servicios y segmentación de las personas según su capacidad de pago, que, según los expertos, "reflejan la falta de mecanismos de solidaridad y las ineficiencias estructurales".
Por otra parte, según el informe, los avances en los resultados de salud se han desacelerado, ya que las mujeres están en condiciones más vulnerables. Es decir, tienen carga desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado y acceso limitado al mercado laboral y a la atención sanitaria.
Las barreras que enfrentan las mujeres de 8 países de Latinoamérica (República Dominicana, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Nicaragua, Perú y Bolivia) son: limitaciones financieras (56.7%), distancia a los centros de salud (36.6%), falta de disposición para viajar solas (29.7%) y necesidad de pedir permiso al jefe del hogar (13.5%)
Los expertos alertaron que la mortalidad materna entre la población más pobre de la región "es más de 7 veces mayor" que la de la población más rica.
Asimismo, señalaron que los niños menores de 5 años que viven en pobreza tiene alrededor de 4,5 veces más riesgo de morir.
Las personas de 30 a 69 años en condición de pobreza tienen un mayor riesgo de morir por enfermedades crónicas no transmisibles con una cifra de 46%.
¿Qué se debe hacer para mejorar los sistemas de salud?
El director de la OPS indicó que los países deben invertir "más y mejor" desde hospitales hasta tecnologías de salud.
"No solo en hospitales y centros de salud, sino en la combinación adecuada de recursos humanos, infraestructura, equipos, medicamentos y tecnologías de salud que garanticen atención de calidad para todos", dijo.
Por su parte, José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, mencionó:
"Ahora más que nunca se requieren transformaciones en los modelos de desarrollo de la región, siendo la salud esencial para la ampliación de la protección social y para avanzar hacia un desarrollo más productivo, inclusivo y sostenible".
En el informe también se señala que los gobiernos deben "reforzar su capacidad institucional para responder y ser resilientes ante futuras crisis".
Asimismo, deben fortalecer los sistemas de salud para que garanticen la coordinación entre las políticas de salud y los demás componentes de protección social y además, reforzar la estrategia de atemción primaria de salud.
"Ante el complejo panorama global y regional actual, incluida la amenaza de crisis y desastres cada vez más frecuentes, la resiliencia de los sistemas de salud es crucial para la rápida adaptación a los cambios y la capacidad de respuesta eficiente, evitando interrupciones en los servicios de salud esenciales", mencionaron los investigadores.
Los expertos determinaron que los sistemas de salud deben lograr el equlibrio entre la cobertura universal de la población, la suficiencia y calidad de los derechos, los costos y la sostenibilidad financiera, de esta manera garantizar su sostenibilidad.
Ellos concluyeron que se deben superar las desigualdades y avanzar hacia el cumplimiento de los objetivos de la Agenda de 2023, señalando que esta es la "única forma" de alcanzar un desarrollo social, inclusivo y sostenible.