Alejandro, el profe de música que brilla en la Banda de Zarcero y el Festival de las Rosas
Cuando era pequeño, Alexander Sáenz Araya se sentaba frente al televisor cada 1° de enero para disfrutar del Festival de las Rosas que se realiza de forma anual en Pasadena, en California, Estados Unidos.
Su sueño era estar ahí y disfrutar de uno de sus más grandes amores: la música. Hoy viene llegando de su segunda presentación en, quizás, el festival de bandas más importante del mundo.
"Yo todos los años me sentaba a verlo y, desde pequeño, siempre decía ‘yo voy a estar ahí, yo voy a estar ahí'. En 2019 vi a la Banda Municipal de Acosta, y más me emocioné al ver una representación de Costa Rica. Ahora, gracias a Dios, he tenido la oportunidad de cumplirlo 2 veces", contó.
Su primera vez en ese evento fue en 2020, cuando asistió con la Banda Municipal de Zacero, con quienes repitió este 2024, tras varios meses de ensayos y sacrificios. A esa reconocida banda llegó a finales del 2018, cuando audicionó.
"Es una familia, desde que llegué un calor fraternal. A ellos no les importa desde dónde venga uno, simplemente son agradecidos con su participación. Tienen una organización impresionante y siempre buscan como ayudarte.
El estar en la banda de Zarcero, es más que estar en una banda, es representar una identidad musical", manifestó.
Sáenz, de 28 años y vecino de la comunidad de La Bomba en Limón, reconoce que ser parte de esta organización musical también conlleva una importante responsabilidad. Por ello la preparación es todo un sacrificio pero con un resultado gratificante.
"Los ensayos del año pasado fueron domingos, desde las 8:00 a.m., hasta las 5:00 p.m. Había gente que salía las 3:00 a.m., o 4:00 a.m., desde sus casas, yo era uno, a las 5:00 a.m., desde mi casa para ir a ensayar, es muy cansado, pero al final vale la pena, el resultado es muy satisfactorio", comentó.
"Es una emoción indescriptible"
Alexander no tiene palabras para describir la emoción de presentarse en el famoso Festival y cumplir uno de sus mayores sueños.
"Antes de la presentación es muy emocionante. Hace un frío indescriptible, pero luego, al descargar esa energía, todo se va. Soltamos la primera canción y fue un alboroto, una algarabía, ver a tanta gente estadounidense disfrutando de la música latina es muy emocionante", apuntó.
Sin embargo, revela que una de las cosas más emocionantes es ver a los costarricenses que residen allá, disfrutando de la presentación de sus compatriotas.
"Había demasiados ticos, escuché a una señora a los lejos durante la presentación, que decía que tenía 14 años de no ir al país y que estaba muy agradecida. También gente que se fueron desde muy pequeños y no sabían sobre nuestro folclor.
Es un orgullo, llevarles un poquito de nuestro país, hasta allá. Al final, ese es el punto donde todo vale la pena. También llevábamos el peso no solo de representar a Costa Rica, sino a toda Latinoamérica", manifestó.

La música
Sáenz se desempeña en la banda en la parte de maderas bajas, donde toca clarinete bajo. Además, también toca otros varios instrumentos, porque así lo obliga su profesión: educador musical.
Desde muy pequeño, ese arte lo enamoró y lo mezcló con otros de sus gustos: la educación.
"Yo inicié en las bandas de la escuela y después pasé al Sinem (Sistema de Educación Musical) de Limón. Luego se dio la oportunidad de venir a estudiar a San José. Desde muy pequeño me gustaba hacer ruido, hacer música, con lo que sea, una botella, lo que fuera.
Con la banda cantonal de Limón fui a mi primer Festival de la Luz, y ya llevó 15. Después seguí explorando de la música y llegué al mundo de las bandas de marcha. Viajaba de San José hasta Limón para ensayar en la Banda Municipal de San José, y ya llevo 10 años en las bandas de marcha", indicó.
Dice que la música es parte de su día a día, y recomienda a los jóvenes desarrollar este arte.
"La música me ha llevado a diferentes lugares, es algo que uno simplemente disfruta. Yo decía que este iba a ser mi último desfile, pero ahora digo no, cómo me voy a retirar así nada más. Esto es lo que amo, y todo lo vale", concluyó.