Resolución de secuestro estuvo en peligro ante falta de herramientas en el OIJ
Policía no cuenta con herramienta para poder hacer apertura de celulares de alta gama.
(CRHoy.com) El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) no pudo avanzar como requería en la investigación de un secuestro de un venezolano perpetrado en la capital, debido a que no contaban recursos y herramientas para poder hacer la apertura de teléfonos celulares decomisados el año pasado a otros miembros de la banda de captores.
Randall Zúñiga, director de la policía judicial, confirmó que lograron llegar hasta los últimos sospechosos 11 meses después de la detención de los primeros sujetos, hasta que tuvieron acceso a la información que contenían los aparatos, razón por la cual la investigación estuvo en riesgo todo ese tiempo.
El funcionario señaló que la falta de insumos para este tipo de casos es uno de los problemas que enfrentan con frecuencia y por ende deben esperar mucho tiempo para resolver casos a falta de prueba vital que deben presentar ante la Fiscalía para que se haga una solicitud de allanamiento.
"Habíamos detenido a los perpetradores desde octubre (2022) y hasta ahorita se pudo detener a los cabecillas porque no teníamos acceso a la información de los teléfonos. Decomisamos a estas personas los teléfonos celulares y ahí estaba toda la planeación de los secuestros y así nos pasa con los homicidios, hemos resuelto casi 50 en este año únicamente por información que encontramos en los celulares, pero nosotros no tenemos dinero para pagar una licencia para poder abrir los teléfonos de alta gama que cuesta más de ¢200 millones, cuantos casos no se están perdiendo allí", explicó.
El caso
La víctima, de apellido Arenas, fue secuestrado por un grupo criminal, debido a que en apariencia tenía una deuda, razón por la cual sus familiares pagaron una suma de dinero que exigían para que lo liberaran.
No obstante, al parecer la deuda no quedó totalmente saldada, por lo que siguieron extorsionándolo pero sin privarlo de libertad, y finalmente lo obligaron a hacer dos pagos más.
"La misma organización le manifiesta en varias ocasiones a este sujeto que tenía que pagar más dinero. Se da una situación bastante particular, en la cual empezaron a extorsionar nuevamente a este sujeto. Se acuerda un pago, este sujeto lo da y posteriormente siguen con la extorsión", detalló el jerarca judicial.
Arenas se acercó a la Policía Judicial e interpuso la denuncia. Con ayuda de los agentes, programó un nuevo pago a los delincuentes.
"Nos encargamos que se hiciera un pago custodiado por parte de oficiales de nuestra institución y en ese momento, cuando se da el pago -en octubre del año pasado- se logra detener a dos menores de edad y a dos mayores de edad, quienes eran los intermediarios", añadió.
Por ese caso, el OIJ detuvo el jueves a tres personas en Alajuelita y Goicoechea.
En la detención de estos sujetos, se decomisaron teléfonos celulares, con los que meses después se logró vincular a las tres personas detenidas hoy, como las mentes detrás de las extorsiones y el secuestro.
"Meses después –y aquí quisiera tener una acotación importante y es parte de las carencias que tiene el OIJ para poder dar una respuesta rápida y efectiva. Los casos se van a resolver, pero no a la velocidad que quisiéramos- Cuando se hace ese decomiso de celular, meses después se hace la apertura de estos dispositivos móviles y allí está la información respecto a los posibles intelectuales de esta organización criminal", indicó.
Los detenidos son un hombre de apellido Noguera de 30 años, otro de apellido Villarreal de 21 años y una mujer de apellido Acuña de 31 años. Ellos serán trasladados con un informe al Ministerio Público.


