Pobreza oprime a medio millón de estudiantes en el país
278 mil estudiantes reciben subsidio económico del IMAS.
(CRHoy.com) Actualmente, alrededor de 534.486 estudiantes se encuentran en condición de pobreza extrema y pobreza básica.
Según datos del Instituto Mixto de Ayuda Social, de los pocos más de 534 mil jóvenes, 284.499 se encuentran en pobreza extrema y 249.987 en pobreza básica.
Ante estas circunstancias vulnerables, solo 278 mil estudiantes reciben un subsidio económico, por lo que el resto de jóvenes que están por fuera del beneficio peligran en quedar excluidos del sistema educativo, ya que no todos son elegidos para recibir dicha transferencia monetaria.

Estos números muestran una realidad que está científicamente comprobada, donde las condiciones de pobreza generan una alta probabilidad de que los estudiantes terminen excluidos del sistema educativo.
De acuerdo con datos del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, a diciembre de 2022, 30,1% de las personas que vivían en la ruralidad era pobre, mientras que este porcentaje caía al 22,9% en las áreas urbanas.
Si estos datos los contrastamos contra la tasa neta de escolaridad por ciclo lectivo, se aprecia que conforme el estudiante avanza en el ciclo educativo, este indicador se precipita a niveles inferiores al 60%, lo cual denota la incapacidad del sistema en retener a los educandos
Al formularse proyecciones futuras sobre la situación económica que exhibirán los estudiantes excluidos del sistema educativo formal, de manera diferenciada en el territorio nacional, las probabilidades de reproducir escenarios de pobreza llegan a alcanzar en algunas regiones del país cifras alarmantes de hasta el 40%, muy por encima del 30% actual, explicó a CRHoy.com el coordinador de Calidad Académica y Desarrollo Curricular de LEAD University, Guillermo Zeledón.
Pese a estas cifras, que son realmente preocupantes, los adolescentes podrían verse excluidos, ya que no se encuentran dentro del porcentaje beneficiado por parte del IMAS, esto por las valoraciones que hace Sinirube de pobreza y por disponibilidad presupuestaria de cada año.
Pobreza como causante de exclusión
Ante esto, algunos de los factores que causan la exclusión educativa es la pobreza, una situación que se sale de las manos de los estudiantes y que el sistema educativo debe prever si hay un sistema de alerta temprana para dar apoyo al escolar o colegial.
"El sistema de alerta temprana tiene aproximadamente 79 variables, dentro de las cuales las hemos ido agrupando por dimensiones. Entre ellas está la de carácter socioeconómico, donde ahí entra el tema del ingreso familiar, pobreza, alguna transferencia monetaria condicionada como el Imas", según comentó el coordinador de la Unidad para la Permanencia, Reincorporación y Éxito Educativo (UPRE), Irving Fernández.
No obstante, pese a las carencias económicas que sufre una determinada población, alrededor de 278.250 estudiantes se ven beneficiados con el subsidio económico del IMAS.

"El programa tiene requisitos y criterios de priorización para definir a quiénes se les brinda el subsidio. Asimismo, su otorgamiento y continuidad depende de la disponibilidad presupuestaria de cada año. Por ende, no todas las personas en condición de pobreza extrema y pobreza básica lo reciben", explicó la ministra de Desarrollo Humano e inclusión Social, Yorleny León.
Las personas beneficiarias son estudiantes en condición de pobreza extrema y pobreza básica, poblaciones que tienen más riesgo de sufrir exclusión educativa. La condición de pobreza es determinada por el SINIRUBE.
Estos criterios de priorización fueron definidos en el 2022 por el Consejo de Coordinación de Avancemos, integrado por los jerarcas del Ministerio de Educación Pública, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, así como el IMAS.
Exclusión multifactorial
La exclusión en el sistema educativo es una situación multifactorial que puede darse por diversos factores, tal y como lo señala el sistema de alerta temprana, no obstante, es una realidad visible en los centros educativos.
"Mayormente, la pobreza puede verse alertada por estudiantes que no cuentan con el uniforme, dinero para comprar libros y material didáctico, así como para el pago del seguro estudiantil, o recursos tecnológicos", detalló el director del programa Fundación Joven, que trabaja con jóvenes para evitar la exclusión educativa en el MEP, Esteban Carmiol.
Pese a que se conoce la realidad actual, el Sistema de Alerta Temprana debe mediar, prever, y analizar las circunstancias de los jóvenes, de manera cercana para saber las circunstancias de cada uno, por ende, de esta manera se puede evitar una exclusión educativa a corto o largo plazo.
"Aquí podríamos trabajar con el IMAS para identificar a los estudiantes que vienen de familias con carencia económica y que matriculan en los centros educativos, entonces podemos ver los casos lupa a lupa y trabajar con los estudiantes", expuso Carmiol.
Hacinamiento tecnológico
Dentro de las carencias que sufre un estudiante, se encuentra el poco acceso tecnológico que provoca el rezago educativo en los estudiantes. De acuerdo con los estudios estadísticos de los últimos años del INEC, se han obtenido datos que señalan que, al menos por familia, hay un dispositivo con acceso a internet.
"El programa Estado de la Nación del CONARE denomina "hacinamiento tecnológico", con niveles que alcanzan hasta el 77% en hogares conformados por hasta 4 miembros. Este fenómeno consiste en que los integrantes del núcleo familiar deben compartir un único equipo -no celular- para teletrabajar y estudiar"
"Ello refuerza la tesis de que es impostergable fortalecer la inversión en educación, pero con criterios muy concretos orientados hacia las variables capaces de multiplicar los resultados esperados en términos de conectividad, fortalecimiento de destrezas de aprendizaje acelerado y significativo, y que propicien una dinámica socioeducativa, que les posibilite también opciones de alimentación, transporte y equilibrio emocional", agregó el coordinador de calidad Académica, Guillermo Zeledón.
¿Qué hacer desde el sistema educativo? Con dichas condiciones, debe de haber una flexibilidad que permita al estudiante adaptarse y sentirse apoyado en un entorno igualitario, donde su educación no se vea interrumpida.
"Tiene que haber una flexibilidad para que no haya una brecha de exclusión. Donde los educadores comprendan que el estudiante se presentará a las aulas sin el uniforme completo, no porque quiera, sino, porque no tiene los medios para comprar un uniforme, porque no se le puede reprender por algo que no tiene responsabilidad. Si el chico no tiene plata para comprar los libros, entonces se saca copias para ayudarle en el proceso, porque si no tiene para los libros tendrá un rezago educativo", expuso el director de la fundación, Esteban Carmiol.
La pobreza, la falta de mejora en infraestructura y los pocos recursos tecnológicos en los centros educativos forman parte de los factores que generan una exclusión educativa.

