Modernización vial San José-San Ramón podría costar $700 millones bajo nuevo modelo
Gobierno propone que Conavi y Concesiones asuman iniciativa tras excluir a fideicomiso
(CRHoy.com). La ampliación de la ruta San José-San Ramón bajo el cambio de rumbo que propone la Administración Chaves Robles (2022-2026) podría requerir una inversión estimada de $700 millones, con un plazo de construcción de 4 años que se ejecutaría entre 2024 y 2028.
Esa era la previsión que tenía el Consejo Nacional de Concesiones (CNC) al cierre de setiembre de 2022, cuando Eduardo Chamberlain Gallegos dejó el cargo como secretario técnico de la entidad tras ocupar el puesto desde finales de mayo de este mismo año.
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) procuran concretar una adenda contractual en el fideicomiso Ruta Uno suscrito con el Banco de Costa Rica (BCR), para que esta última entidad quede fuera de la modernización integral de la carretera y únicamente se limite a finalizar el plan de obras impostergables (obis).
La intención de las autoridades es, entonces, crear una nueva unidad ejecutora que se encargue de ampliar la vía y que esté sujeta al CNC.
En 2015, durante la Administración Solís Rivera (2014-2018), se firmó la ley para modernizar el corredor vial entre la capital y el cantón alajuelense. Un año después, en 2016, el BCR se adjudicó el fideicomiso promovido para desarrollar el proyecto. Luego, en 2017, entró en funcionamiento bajo el nombre de Ruta Uno.
Ruta Uno, en su condición de fiduciario, conformó la Unidad Administradora del Proyecto (UAP). Esta entidad ha sido la responsable de diseñar y ejecutar el plan de "obis", el cual configura la etapa previa a la ampliación integral del corredor vial. También, se encargó de gestionar el estudio de factibilidad para el proyecto global que realizó la consultora IDOM.
En tanto, el Conavi, en su rol como fideicomitente, constituyó la Unidad Ejecutora San José-San Ramón (UERS), la cual opera en paralelo a la UAP de Ruta Uno.
Sin embargo, tras 6 años en marcha, el proyecto no ha sido lo esperado y, de momento, solo el primer paquete de "obis" está concluido: conector Barreal-Castella, ampliación de puentes sobre río Ciruelas, río Segundo y Río Alajuela, y modernización del intercambio a la altura de la Firestone.
De igual forma, la UERS solicitó a Ruta Uno la corrección de 435 aspectos en los estudios técnicos, ambientales, sociales, económicos y financieros contratados a la consultora española IDOM por un monto cercano al $1 millón y que fueron presentados en diciembre de 2020.
"El CNC trabajará para estructurar el modelo de concesión, terminará la revisión del anteproyecto, preparará los términos de referencia y llevará a cabo el proceso de licitación y adjudicación del contrato", expuso Chamberlain, en su informe final de gestión, en el que explicó que la transición hacia el cierre del fideicomiso podría tardar 2 o 3 años.
El exfuncionario advirtió que el anteproyecto y los estudios elaborados por IDOM se hicieron de una manera "independiente" de la UERS y sin acatar algunos de los principales criterios técnicos emitidos por las autoridades.
"El proyecto tiene una longitud aproximada de 55.2Km y se estima que para el 2025 tendrá una demanda de 148 mil vehículos al día. Se proyectan 4 estaciones de peaje sobre la troncal, y 2 más en las rampas de conexión. El costo se ha estimado en ±$700 millones, con un plazo de construcción de 4 años, en principio entre 2024 y 2028.
"Esto es lamentable porque se llega a un punto tan avanzado del proceso con 435 observaciones por parte de la UESR, algunas de las cuales podrían impactar de manera sustancial el anteproyecto desarrollado, empezando por el que la opción seleccionada (para ampliar la vía) no era la recomendada por la UESR, incluso por temas de seguridad vial", detalló Chamberlain.
Observaciones varias hechas por el CNC al cierre de setiembre:
- Puente Juan Pablo II: Incluido en el lote 3 de "obis", en la solución del anteproyecto este puente solo se amplía hacia los lados, para añadir más carriles, pero no se aumenta su longitud y no se resuelven las deficiencias actuales.
- Pronóstico de demanda: se realizó con un horizonte de tan solo 15 años, y ya en tan poco plazo las proyecciones identifican puntos de congestión donde no se cumpliría el nivel de servicio. Incluso hoy, en obras recién terminadas "obis" ya se están dando problemas de "rebote de colas". Los ajustes a estas "obis" para integrarlas con el diseño final, por ejemplo, los accesos a los puentes no están incluidos en el anteproyecto.
- Ancho previsto de espaldones: independientemente de no satisfacer la normativa vigente, funcionalmente y por temas de seguridad no son recomendados. La UESR hizo un análisis independiente donde estimó que, incluirlos con el ancho adecuado tiene un impacto económico de menos de $5 millones, que es menos de un 1% del costo del proyecto.
- No hay ampliaciones en los intercambios en la intersección con la ruta nacional 3 (Heredia-Alajuela), La Sabana o cercanías del centro comercial Real Cariari.
"Las opciones son: añadir un porcentaje amplio de contingencia en el modelo financiero (no menos de un 20%) para que durante el proceso de licitación o, durante el proceso de diseño final con la empresa seleccionada, se puedan atender esas observaciones. Dos: reducir el alcance o longitud del proyecto, para que con el monto estimado se puedan hacer los cambios requeridos. O, 3: devolver el anteproyecto a la etapa de diseño preliminar y cálculo de costos para incorporar todas las observaciones", recomendó Chamberlain.
Según la propuesta de Ruta Uno, se ampliaría en 4 etapas: La Sabana-Circunvalación (1.6 kilómetros a 3 carriles por sentido), Circunvalación-Aeropuerto (12.6 kilómetros a 4 carriles por sentido), Aeropuerto-San Antonio del Tejar (5.2 kilómetros a 3 carriles por sentido) y San Antonio del Tejar-San Ramón (34.8 kilómetros a 2 carriles por sentido).
Para conseguir el dinero requerido ($610 millones) que permitiría honrar el crédito bancario para el proyecto integral, el análisis de factibilidad estipuló 4 estaciones de peaje en la carretera principal y otras 2 en puntos de conexión. Esta infraestructura se ubicaría en Los Arcos, Coyol de Alajuela, Grecia y Río Grande de Naranjo. Además, habrá puntos de cobro en Barreal de Heredia y la radial de Río Segundo de Alajuela.
El estudio de factibilidad estimó la la tarifa óptima de peaje para recorrer todo el corredor vial en automóvil ronda los ₡1.800 por sentido (estimación referencial que depende de evaluación económica financiera final). Es decir, ₡3.600 en un viaje ida y vuelta.

