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“Mi libro entretenido”: El proyecto que surgió a partir de una dura prueba familiar

Vecina de Santa Ana aprovechó todo lo que aprendió en las terapias a las que llevaba a su niño

Por Mauricio León | 16 de Mar. 2025 | 12:12 am

El desafío de criar a su hijo menor le permitió a Catalina Pacheco conocer sobre métodos y técnicas de aprendizaje que hoy en día aprovecha en un emprendimiento que no ha parado de crecer.

La realización de libros sensoriales para ayudarlo en su proceso de enseñanza terminó convirtiéndose en su propio negocio que ya lleva 8 años de existir bajo el nombre, Mi Libro Entretenido.

Fue cuando André entró a preescolar que esta vecina de Santa Ana comenzó a confeccionar estos trabajos para que su pequeño.

No obstante, años después se dio cuenta de que estos materiales podrían ser de utilidad para muchos padres que buscan estimular el aprendizaje de sus hijos.

"Yo empecé haciéndolos súper artesanales, 100% a mano, con fieltro, no tenía máquina ni nada, yo los hacía por mis hijos, que en ese momento eran pequeños, lo hacía para fomentarles la lectura, aunque son libros sensoriales".

"Mi hijo menor, cuando él nació, fue un parto complicado, tuvo sufrimiento fetal, entonces eso lo afectó a él en el desarrollo, realmente que esté vivo es un milagro por como fue su nacimiento, él estuvo en UCI, de hecho los doctores no se explican cómo no quedó con parálisis cerebral, o cómo camina, por el sufrimiento que él tuvo, él nació muerto, necesitó reanimación".

"Cuando él empezó en preescolar, cuando tenía como 4 o 5 años, nosotros notamos que iba desfasado en el desarrollo, entonces lo metimos a diferentes terapias, entonces él y yo andábamos de terapia en terapia, pero como las terapeutas trabajan con uno normalmente una vez a la semana o una vez cada 15 días, entonces después de cada clase me decían que lo que habían hecho tenían que repetirlo todos los días en la casa. Para cumplir con eso empecé a hacer los libros con lo que aprendía de las terapeutas", contó.

Libros para niños y adultos

Aunque ideó este emprendimiento como un producto para la población infantil, recientemente Catalina se ha dado cuenta de que los libros también son aprovechados para adultos que tienen condiciones como alzheimer o autismo.

Por este motivo es que ya ella está pensando en hacer productos especialmente dirigidos hacia esta población que se ha convertido en un nuevo público.

"Yo empecé pensando en hacer algo para los niños más pequeños, pero nos hemos dado cuenta de que niños de kínder o primer grado lo llevan y les sirve por tener textos en dos idiomas, y todo eso ha sido posible por escuchar a los clientes, de hecho hace poco me di cuenta de que ahora la gente está comprando los libros como un souvenir porque nos escriben mucho pidiendo para llevar fuera del país".

"También me he dado cuenta de personas que han comprado los libros para población no necesariamente infantil, sino para personas con autismo que ya son adultos o adultos mayores con alzheimer o algún tipo de demencia, entonces ahora estoy pensando en hacer algo para esa población", añadió.

Emprendimientos en cadena

Inicialmente, Pacheco hacía los libros desde cero y 100% a mano, pero hoy en día el proceso ha cambiado y esto ha generado que otros emprendedores se vean involucrados en el proceso.

Desde costureras, un artista gráfico y hasta su propia familia se ha visto involucrada en llevar a la realidad los distintos libros.

"Dichosamente, el emprendimiento se ha convertido en una fuente de ingresos para varias familias, porque ahora trabajamos con un ilustrador que él se encarga de diseñar todas mis ideas, también nos apoyamos en dos talleres de costura para unir todas las piezas, porque no es solo agarrar y coser las láminas del libro, porque a cada pieza hay que ponerle algún velcro o algún broche, y todo eso lo cosemos pieza por pieza".

"Entonces, aunque hemos agilizado el proceso, todavía hacemos las cosas a mano, entonces hay que cortar todas las piezas, alistarlas, armar el libro, hay que imprimir las imágenes, entonces hemos logrado unir toda una cadena de emprendimientos y que como resultado los libros".

"Siempre el visto bueno final, el control de calidad es hecho por mí, y también por mis hijos que se han hecho expertos, entonces también la familia participa en todo el proceso", señaló.

Proyecto del Ministerio de Cultura

Debido a los materiales que se utilizan y el trabajo que conlleva hacer cada libro, el precio de cada libro puede llegar a ser de difícil acceso para algunos padres de familia, por esta razón es que Catalina decidió participar en un proyecto para facilitar estos implementos de aprendizaje a familias de bajos recursos.

Su propuesta "Amando a Costa Rica desde la primera infancia" fue escogido por el Ministerio de Cultura en un proyecto con el que logró llevar el contenido a 900 niños de todo el país con el envío de kits con libros a distintas escuelas públicas y otros centros.

"El año pasado participé en un proyecto con el Ministerio de Cultura, porque hay papás que pueden tener acceso a los libros y lo compran, pero también hay personas a las que se les dificulta, entonces entré dentro de las personas becarias que tiene el Ministerio de Cultura y mi proyecto fue escogido, yo lo llamé "Amando a Costa Rica desde la primera infancia", entonces preparamos unos kits en los que iba el libro del perezoso y todos los libros que están enfocados en Costa Rica y enviamos esos kits a todas las provincias, con un tutorial para los docentes para que supieran aprovecharlos".

"Con todo ese proyecto que fue de mayo a noviembre del año pasado, logramos llegar a 900 niños de escuelas públicas, centros de cuido y bibliotecas", detalló.

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