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Lo que revela Ovsicori tras los constantes sismos en las cercanías de Cinchona

Eventos tienen origen a poca profundidad: se producen en los primeros 10 kilómetros

Por Pablo Rojas | 21 de Feb. 2023 | 9:34 am

(CRHoy.com). El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) mantiene bajo análisis los constantes temblores sucedidos al norte del Valle Central, con orígenes entre los volcanes Poás y Barva.

El evento principal, con magnitud 5 grados, ocurrió a las 2:24 a.m. del sábado y fue percibido en gran parte de la Gran Área Metropolitana (GAM). Sin duda generó temor, por ser en la zona cercana al origen del terremoto de 2009, en Cinchona, donde hubo numerosos daños en infraestructura y 25 fallecidos.

Marino Protti, sismológo del Ovsicori, explicó este lunes a CRHoy.com que de las 160 réplicas, unas 100 han sido localizadas. Estas han presentado magnitudes desde los 0.7 grados hasta los 4.4 grados.

Precisamente, la más relevante sucedió a las 4:56 p.m. del domingo, con magnitud de 4.3 grados y una profundidad de 7 kilómetros. El epicentro se detectó a 7 kilómetros al este del cráter del volcán Poás, a la altura de Vieja Cinchona.

Para el observatorio, un detalle llamativo es que el origen de los movimientos sucede a poca profundidad.

"La característica principal de esta sismicidad es que los eventos se ubican en los primeros 10 kilómetros de profundidad, entre San José de la Montaña y la Virgen del Socorro de Sarapiquí. Las réplicas han tenido magnitudes entre 0.7 y 4.4 y las de mayor magnitud (entre 3.2 y 4.4) han sido reportadas como sentidas por pobladores cercanos a la zona epicentral. Hasta el momento de este comunicado, los volcanes Poás y Barva no muestran aumento en la actividad o una reactivación relacionada a esta secuencia tectónica", apuntó un informe, publicado al cierre del lunes 20 de febrero.

Este lunes, tras una inspección efectuada por la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), se detectaron agrietamientos y deslizamientos, producto de los sismos, en zonas cercanas a los epicentros. Particularmente, en Cinchona de Alajuela.

Ovsicori detalló que el sismo del sábado 18 de febrero y sus réplicas se ubican un poco hacia el norte, entre los volcanes Poás y Barva. El mecanismo focal muestra que la falla causativa tiene una de dos posibles orientaciones: casi norte-sur o casi este-oeste, dependiendo del plano nodal que se escoja, el cual no es posible distinguir con los datos hasta ahora recabados.

En el primer caso, estaríamos considerando una falla tectónica similar a la que provocó el sismo de Cinchona del 2009. En el segundo, la falla, de origen tectónico también, sería conjugada a la falla de Cinchona, con un mecanismo de falla normal.

"La distribución de réplicas en profundidad sugieren que posiblemente esta última sea la falla causativa, sin embargo, se requiere de más estudios de campo y analizar aún más los datos sísmicos para determinar el tipo de ruptura que generó este sismo", subrayó Ovsicori.

Para la institución científica, lo que está claro es que el sismo es de origen tectónico y no volcánico. Los sismos de origen volcánico se caracterizan por ocurrir en enjambres. Es decir, no hay un sismo principal seguido de réplicas (sismos más pequeños que ocurren en la misma falla causativa), sino que es una secuencia de sismos. Inicialmente pequeños, que aumentan en magnitud con el tiempo y luego decaen nuevamente en magnitud hasta desaparecer, sin producir un sismo que podamos llamar sismo principal, como en este caso.

Así las cosas, para el observatorio es importante señalar que la actividad sísmica registrada desde el evento de magnitud 5 grados del 18 de febrero "es considerada de naturaleza tectónica y no relacionada con una intrusión magmática bajo los volcanes Poás y Barva".

La entidad continuará la vigilancia habitual sobre los volcanes y cualquier cambio observado se estará comunicando de manera oficial.

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