¿Guerra contra “Los Lara” sería similar a la del “El Indio”? Esto dice el OIJ
Actualmente 4 estructuras luchan por sacar a la banda de "Los Lara"
(CRHoy.com).- La guerra narco que se vive en estos momentos contra el llamado grupo de "Los Lara" no provocaría, según el Director a.i. del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randall Zúñiga, la misma cantidad de asesinatos que hubo cuando Marco Antonio Zamora alias "El Indio" fue detenido en el 2012 y en ese momento comenzó una lucha por los territorios del sur de San José.
El jercarca del OIJ reveló a CRHoy.com, en una entrevista con este medio, que el asesinato ocurrido recientemente en Paso Ancho, donde fue asesinado Kevin Josué Barrantes Ramírez, de 28 años, es parte de una guerra que libran 4 grupos que se unieron para desplazar a "Los Lara". Hasta el momento se tienen registrados 15 asesinatos, de los cuales 2 son víctimas colaterales.
La banda de "Los Lara" enfrenta en este momento un juicio por los supuestos delitos de tráfico de drogas y legitimación de capitales. En total son 17 personas, entre estas dos hermanos de apellidos Lara Villena, presuntos líderes de la organización.
La lucha por los territorios de alias "El Indio", según datos del OIJ, dejó un total de 110 muertos y fue la escalada más violenta de bandas narcos que haya experimentado el país en un sector como los barrios del sur de San José.
El nivel de organización de la banda del "Indio" les valió un capítulo en un informe del Estado de la Nación, bajo el título: "La Banda del Indio: Un antes y un después en materia de criminalidad organizada en Costa Rica".
En dicho informe, realizado a partir de entrevistas con investigadores policiales, se estableció que los deseos expansionistas de Zamora Solórzano incluso implicaban extender las operaciones fuera del país, hacia Guatemala y luego México.
¿Lo que está pasando con "Los Lara" puede alcanzar los niveles de violencia que hubo con "El Indio"?
"No a tan gran escala como se dio en su momento con ‘El Indio', porque ‘El Indio' tuvo una particularidad, que él dominó todo el sur de la capital; ahorita está fraccionado, por así decirlo, lo que están buscando obtener es un territorio que ahorita está disponible, en el sentido de que las cabecillas están en prisión y están buscando eso; pero no es tan apabullante como fue en su momento el caso de ‘El Indio'", comentó Zúñiga.

Chips de otros países
El Director a.i. del OIJ explicó que cuando estos grupos sufren una condena fuerte, de 30 o 50 años, es muy probable que puedan perder el territorio que ya tienen dominado "y otros grupos se van a sublevar o se van a cambiar de bando, eso es muy usual".
"De pronto la condena es relativamente corta, cinco años, ocho años, pues puede ser que no suceda así, pero si es una condena larga sí", dijo Zúñiga.
¿Cómo logran mantener el dominio de sus territorios estando en la cárcel?
"Se comunican utilizando internet móvil, por ejemplo, en este caso lo que se llaman las de ‘datacard' que no les afecta la cobertura del desbloqueo de señales celulares y la otra cuestión que se da, es que se utilizan ‘SIM cards' o ‘chips' telefónicos de otros países. Entonces el teléfono que se está usando o el ‘SIM card' que se está utilizando es de otro país como Nicaragua, Colombia u otro país de Centroamérica".
Zúñiga señaló los líderes de estas organizaciones, cuando están en la cárcel, emplean a familiares o personas de mucha confianza para que continúen con la hegemonía de los territorios y eviten la penetración de otras organizaciones.
Un ejemplo de esto, es la llamada banda de Leonel Mora Núñez, alias "Gordo Leo".
Michael Soto, Exministro de Seguridad Pública, informó en mayo del 2017 que Mora Núñez mantenía el control de la organización desde "Máxima Seguridad" y aseguró que tenía 44 puntos de venta, de los cuales 14 eran "búnkers" y los demás están ubicados en la calle, en esquinas, algunos incluso cerca de centros educativos.
Las autoridades habían desarticulado a este grupo en una serie de operativos en el 2015. En tan solo tres años, "Gordo Leo" reconstituyó la organización y siguió operando hasta establecer un total de 44 puntos de venta con ingresos diarios superiores a los ¢35 millones diarios.
