Gobierno ha sufrido 34 bajas en poco más de un año
(CRHoy.com) Las renuncias o destituciones dentro del gabinete del presidente, Rodrigo Chaves Robles, podrían seguir siendo la constante en los próximos casi 3 años que le restan a su Administración.
Para expertos en materia política el estilo gerencial que desde el arranque de su gobierno Chaves ha querido imprimirle a su mandato podría generar que siga presentándose una alta rotación de jerarcas dentro del Poder Ejecutivo.
La Administración Chaves Robles sumó este miércoles 34 bajas. A lo largo de este año y 4 meses del actual gobierno han renunciado a su cargo un total de 6 ministros de Estado que iniciaron con el mandatario su gobierno el pasado 8 de mayo. Se suman 8 presidentes ejecutivos y una veintena de viceministros .
El más reciente jerarca en dejar su cargo fue el presidente ejecutivo del Consejo Nacional de Producción, Adolfo Ramírez Carballo, supuestamente por motivos personales.
Tal y como lo reseñó en febrero pasado este medio, a esas alturas de su administración Chaves ya contabilizaba más del doble de renuncias y destituciones que los 2 gobiernos que lo precedieron, es decir, los de Carlos Alvarado Quesada (2018- 2022) y Luis Guillermo Solís Rivera (2014-2018) del Partido Acción Ciudadana (PAC).
El politólogo Sergio Araya Alvarado aseguró que esta situación será una constante en los próximos años, pues hay una lógica muy distinta entre la Administración Pública y una organización privada.
"Será una constante. Él- Chaves- se va a sí mismo como un gerente de una gran corporación en la que evalúa a sus subalternos, que vienen a ser los jefes de departamento", dijo Araya.
El analista considera que esta alta rotación de jerarcas podría traducirse en un incumplimiento de objetivos en cada uno de los ministerios e instituciones.
"En el derecho público uno solo puede hacer lo que está autorizado a hacer, Mientras que el sector privado se puede hacer todo aquello que no este prohibido explícitamente, es decir, son dos lógicas distintas. Aplicarle al gobierno la lógica de como funciona una corporación privada puede tener estas estas disonancias, que se traducen en rotación continua y acelerada del gabinete. El que continuamente se cambien jerarcas altera o afecta la dinámica pública, pues se consume tiempo valioso que va incidir en el cumplimiento de los objetivos políticos para determinada cartera", explicó Araya.
Fanny Ramírez Esquivel, analista política e internacional catalogó esta inestabilidad como un síntoma de "la enfermedad" por la que atraviesa la democracia costarricense por un debilitamiento en los partidos políticos.
La experta también atribuyó esta histórica rotación de jerarcas del gobierno al estilo "autoritario" del presidente Chaves y a la falta de negociación y búsqueda de consensos.
"Lo que estamos viendo es producto de una persona que llega al poder sin un partido político consolidado, sin una capacidad política consolidada y sin una ruta. Más bien van -el gobierno- sobre la marcha. Se van uniendo y bajando del barco personas que no deberían entrar a trabar para probar como les va. Es una enfermedad que enfrenta nuestra democracia por un debilitamiento de los partidos políticos", dijo Ramírez.
Ramírez coincidió con Araya de que esto se traducirá, en el corto plazo, en un malestar generalizado de la población por la falta de respuestas de las instituciones del gobierno a sus necesidades.
"El ciudadano ya siente que no le responden a las necesidades que tienen. Los proyectos se estacan y vuelven a retroceder al no haber un jerarca responsable, pues tras una salida todo se pone en pausa. El presidente no ha logrado consolidar su equipo de trabajo y esto es muy preocupante, mencionó.
