Fiscalía pide 40 años de cárcel contra “Chavo” por matar a Kylian, niño futbolista asesinado en Navidad
El Ministerio Público solicitó este viernes una pena de 40 años de cárcel contra Joseph Alexander Calderón Maltés, alias Chavo, acusado de ser el responsable del homicidio de Kylian Ramírez Madrigal, un niño de 9 años que fue asesinado mientras dormía en su casa, en Alajuelita.
El hecho ocurrió en Nochebuena, hace más de un año. Fue el 25 de diciembre de 2024 cuando, al parecer, Chavo inició un tiroteo contra la vivienda en la que se encontraba el menor junto con el resto de su familia, quienes celebraban la Navidad con una carne asada.
Calderón fue acusado de cometer un delito de homicidio y 10 tentativas de homicidio, por lo que la Fiscalía solicitó la pena máxima. Según los testimonios rendidos durante el juicio, el imputado mantenía una disputa previa con uno de los tíos de Kylian y, posteriormente, llegó a disparar contra la vivienda.
"Fue una balacera. No fue que disparó una vez, sino en varias ocasiones contra la vivienda, produjo el resultado de la muerte de Kylian y puso en peligro a todas las otras personas que estaban dentro de esa vivienda.
Dentro de las circunstancias que la prueba nos ha dejado, es que don Joseph conocía a las personas que vivían en esa vivienda, porque incluso nos dicen los familiares de la propietaria de la casa, que ella hasta le daba de comer o agua, porque era una persona que normalmente se ubicaba fuera de la vivienda de ellos", detalló la fiscala Patricia Badilla al pedir la pena.
De acuerdo con la acusación, Chavo habría tenido una discusión con la familia del niño y, posteriormente, regresó a la casa de la víctima para disparar contra la propiedad, ubicada en el sector de San Felipe, según narró el tío con el que el imputado mantuvo el conflicto.
El sospechoso fue capturado horas después del ataque.
"Él venía droga y tomado, diciendo que quién era el hombre, que había un montón de ‘locas' y más conmigo, se dedicó a insultarme a mí. Me decía que le quitara la cólera, que me viniera.
Yo le decía que tranquilo, él trató de empujarme y yo no soporté más. Le dije que nos mandáramos unos golpes", testificó Vladimir Carrión.
Otra de las tías del menor relató la cruda escena de encontrar al niño sin vida, tras ser alcanzado por varios proyectiles mientras descansaba.
"Fueron como unos 16 o 18 balazos, por ahí. Yo entré al cuarto para ver, porque yo no podía creer que gritaban que el bebé estaba muerto y cuando lo vi fue lleno de sangre, toda la cabecita, la cara y la almohada", indicó.
Kylian jugaba fútbol sala y era portero de la categoría U-10 del equipo Atlético Chorotega, escuadra en la que también militan un hermano y un primo de la víctima.
El asesinato de Ramírez conmocionó a la ciudadanía y generó múltiples reacciones. La muerte del menor fue lamentada públicamente por el Atlético Chorotega y por la Asociación de Árbitros de Futsala (Adeafusa).
Además, la Fiscalía de Hatillo solicitó seis meses de prisión preventiva contra el imputado mientras se resuelve el proceso judicial.
