Fiscalía abrió causa penal y analiza informe de OIJ sobre muerte de extranjera en “retiro” de iboga
OIJ terminó investigación y remitió a Fiscalía hallazgos para que determinen cómo proceder
La Fiscalía de Nicoya confirmó la apertura de un expediente para investigar cómo ocurrió la muerte de Lauren Cassidy Levis, la turista extranjera que falleció a inicios de agosto de 2024 dentro de un hotel en Paquera que ofrece retiros y terapias no permitidas con iboga, una potente droga que puede provocar ataques al corazón.
El año anterior, CR Hoy reveló la historia de esta mujer de 40 años, quien, al parecer, murió luego de que se le suministrara ibogaína, un derivado del arbusto que se utiliza en presuntas "desintoxicaciones" y que se administra al margen de la ley.
Luego de casi ocho meses del deceso, el pasado 13 de marzo, la delegación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Nicoya remitió un informe sobre el caso al Ministerio Público, donde ahora deberá analizarse para decidir si se amplían las diligencias e indagaciones, o no.
Aunque el caso permanece bajo investigación, la Fiscalía aún no determina si se trata de un posible homicidio o de la comisión de algún otro delito, ni hay personas señaladas en la causa penal.
"En respuesta a su solicitud, la Fiscalía de Nicoya informó que el caso corresponde al expediente 24-000917-0069-PE, el cual se sigue contra ignorado (sin persona imputada individualizada). El caso está en investigación", señalaron ante la consulta de este medio.
Al parecer, la estadounidense murió de un paro cardíaco como consecuencia del consumo de ibogaína. Ella había pagado unos $4 mil por un "tratamiento", sin saber que este se proporciona en el país sin regulación o autorizaciones legales.
El establecimiento donde ocurrió el fallecimiento se llamaba Soul Centro Iboga Retreats y operaba de forma encubierta, en una locación en Bahía Grande de Paquera, Puntarenas.
La iboga es un arbusto proveniente de otras latitudes del cual se extrae la ibogaína, principal componente psicoactivo de la planta que se suministra en diferentes presentaciones.
No obstante, dicha sustancia no está autorizada en el país, mucho menos para su uso terapéutico, dado que puede provocar ataques al corazón. Ese hotel se promocionaba en sitios web de viajes como Tripadvisor y Retreat Guru como un centro de retiro dedicado a la rehabilitación.
Tras la muerte de Lauren, su familia repatrió el cuerpo hasta el estado de Nuevo México, en Estados Unidos, donde fue despedida en una ceremonia llevada a cabo en una funeraria en Santa Fe.
¿Negligencia?
Para Arthur Levis, hermano de la mujer, existió negligencia por parte de los encargados del establecimiento para evitar su deceso, al no llamar a los cuerpos de emergencia cuando ella empezó a tener afectaciones de salud.
"Allí tienen un médico y personas que están capacitadas en RCP. Ellos parece que sí llamaron a la ambulancia, aunque se podría haber sugerido que la llamaron tarde, porque desafortunadamente el centro médico estaba a más de 30 minutos de distancia.
Mi hermana falleció allí, en el suelo de la ducha de este establecimiento en particular. Lo que pasó después fue realmente poco alentador y distante. Recibimos básicamente un mensaje rápido, un correo electrónico diciendo que por favor nos llamaran, pero luego no respondieron su teléfono durante todo el día", dijo en una entrevista con CR Hoy en inglés, meses atrás.
Más recientemente, Arthur expresó preocupación por el cierre de la investigación por parte de la policía judicial y los resultados del informe.
"El oficial a cargo del caso de Lauren nos informó que, dado que la oficina del investigador médico no encontró drogas (ni ibogaína) en su organismo, su muerte se determinará como por "causas naturales".
Esto me preocupa mucho, ya que parece totalmente insólito que alguien muera en un retiro de iboga en el suelo del baño después de haber tomado la versión totalmente alcaloide de la iboga horas antes de morir
No sé qué hacer ahora, pero todo esto me frustra mucho porque en la correspondencia que he mantenido con los investigadores ni siquiera se menciona la negligencia de Elizabeth (encargada del hotel) ni el retiro", señaló la semana anterior.
Una vez que el cuerpo de la estadounidense fue repatriado, Arthur pagó por la realización de algunos exámenes privados de toxicología y analizó una copia de la evaluación médica que ella se realizó antes del retiro.
El documento mostraba que el electrocardiograma presentaba marcadas anomalías y, aun así, el establecimiento le permitió asistir al retiro, pese a conocer los riesgos cardíacos de suministrar ibogaína. Ahora la Fiscalía de Nicoya deberá trazar la línea a seguir en este caso.







