Familia y abogados de María Tacsan esperan apelación de sentencia, pero se llevaron sorpresa
El año pasado fue juzgado a 35 años de cárcel tras un segundo juicio, pero volvió a apelar
Tras realizarse una audiencia sobre la apelación de la sentencia contra el médico Carlos Pérez Hernández, condenado a pena máxima por el femicidio de su esposa María del Carmen Tacsan Ulate, ahora la familia y los abogados de la familia de la víctima están a la espera de una resolución.
El pasado martes, se realizó la audiencia en la cual la defensa del aparente asesino, expuso una serie de alegatos para tratar de traerse abajo el veredicto que lo castigó con 35 años de cárcel.
El Tribunal de Apelación de Sentencia en San Ramón estuvo a cargo de la diligencia, que tuvo un giro que sorprendió a los involucrados, dado que el sujeto decidió hablar.
Durante todo el juicio llevado a cabo a mediados del año anterior, Carlos Pérez decidió guardar silencio y cuando se le brindó espacio para declarar, solo dijo no haber matado a la mujer. Además, calificó todo como un "malentendido".
A pesar de que la teoría de su abogado y del mismo imputado es que Tacsan supuestamente acabó con su propia vida, el médico nunca habló de ella como su esposa ni de cómo le afectó la muerte.
Pero durante la audiencia de apelación de su condena, el acusado ahora sí habló de María como su pareja y que supuestamente eran felices juntos, pese a insistir previamente que ella se suicidó.
Este hecho generó sorpresa: para los abogados Daniela Vargas y Federico Campos, esto no es más que una tentativa de manipular la situación para poner la balanza a su favor y así conseguir que se anule su sentencia.
"Nos llamó poderosamente la atención que, por primera vez, el imputado decidió hacer manifestaciones de tipo sentimental, refiriéndose a la ofendida como su esposa, algo que no hizo durante el juicio y que ahora introduce en esta etapa del proceso como un intento de manipulación", señalaron los juristas.
La familia Tacsan Ulate espera que se mantenga la condena en firme, dado el largo proceso que han transitado buscando justicia por María. Pérez permanece en prisión preventiva que está próxima a caducar, razón por la cual se espera que el veredicto sobre la apelación llegue pronto.
"La defensa expuso de manera oral el recurso presentado contra la sentencia de 35 años de prisión impuesta al condenado. Como representantes de la familia, presentamos nuestra postura y reiteramos la solidez de la prueba que fundamentó la condena en una sentencia debidamente fundamentada.
Respetamos el sistema judicial y confiamos que se hará justicia para María y su familia", señalaron los abogados.
CR Hoy consultó a José Miguel Villalobos, abogado del imputado, los argumentos esbozados en el recurso de apelación contra la sentencia así como su posición sobre el tema. Sin embargo, el defensor no respondió los mensajes.
Largo proceso
Fue en agosto del año anterior, cuando doctor Pérez fue declarado autor responsable del crimen y el Tribunal Penal de Heredia le impuso 35 años de cárcel, luego de un segundo juicio por el crimen que conmovió al país en setiembre del 2020.
Luego del fallo, José Miguel Villalobos, abogado del aparente femicida, apeló la sentencia por vía escrita y la audiencia debía realizarse a finales de enero. Pero una suspensión del jurista, ordenada por el Colegio de Abogados, obligó a aplazar la diligencia, que se retomó la semana pasada.
Durante el juicio que ahora refuta la defensa de Pérez, se aportaron una serie de evidencias electrónicas que apuntan a que el acusado manipuló pruebas a través de llamadas y mensajes para simular que la víctima se había suicidado.
Justamente, un informe forense presentado en este segundo juicio -al cual CR Hoy tuvo acceso- muestra que el hígado de María Tacsan fue lacerado después de su muerte, lo que, según los abogados de la familia, desmiente que ella se suicidó.
Se trata de unos exámenes realizados al tejido específico, conocido como un estudio histológico, que indicó lo siguiente:
"Se recibe muestra de parénquima hepático que no muestra alteraciones citológicas ni arquitecturales para valorar la presencia de reacción vital, la cual es negativa. Diagnóstico: Parénquima hepático sin reacción vital."
El médico Carlos Andrés Pérez estuvo en junio y julio anteriores otra vez en el estrado de los acusados, tras ser absuelto en el primer juicio, realizado en marzo del 2023. Tanto la Fiscalía como la familia apelaron y se ordenó que el debate se realizara nuevamente.
Fue el 19 de setiembre del 2020, cuando las autoridades recibieron el reporte que María Tacsan apareció fallecida en una cama, con una herida de arma de fuego y varias heridas con arma blanca.
La versión dada por Carlos Andrés Pérez es que encontró el cuerpo así. Para la Fiscalía, ese día en el apartamento donde ellos vivían en Heredia, Pérez le habría dado lidocaína a María y aparentemente eso le habría provocado una intoxicación.
Además, indican que el sospechoso le habría metido un arma en la boca y la accionó, lo que le habría provocado una fractura en el cráneo y la muerte.
El 6 de marzo de 2010, el imputado Pérez Hernández contrajo matrimonio con María. Se presume que durante dicha relación, ella fue víctima de violencia psicológica por parte del acusado.
Al parecer, él controlaba constantemente la ubicación de la mujer por medio de su teléfono celular, las personas que ella frecuentaba, así como el dinero que gastaba.
La Fiscalía señaló que Pérez habría ejecutado un plan criminal para matar a su esposa y simular un suicidio, para eludir la responsabilidad penal de sus actos.
Presuntamente, aprovechó ser médico y le suministró, de forma intravenosa, una dosis alta de un tipo de anestesia, la cual habría obtenido por las facilidades que le otorgaba su función.
Según la prueba recabada por el Ministerio Público, esa sustancia le provocó a María una imposibilidad neurológica y por eso no pudo coordinar habilidades motoras que le permitieran repeler una agresión por parte de su esposo.
Momentos después, el médico en apariencia colocó un arma de fuego en el paladar de su esposa, para accionarla.
La evidencia en poder de la Fiscalía, señala que el proyectil provocó en la afectada una fractura de la base del cráneo y laceración de senos venosos, provocando su fallecimiento instantáneo.
Se cree que luego Pérez utilizó un objeto punzo cortante e hirió a la víctima en el abdomen y en las extremidades inferiores, con el aparente objetivo de hacer creer que previo a dispararse, la mujer se había autolesionado.
Ese mismo día, el acusado se comunicó a la línea de Emergencias 9-1-1, para continuar con su plan, ya que habría indicado a las autoridades que ubicó a su esposa sin vida.














