Diputado: “Debemos abrir los ojos del espeso humo que emana desde Zapote”
(CRHoy.com).-El diputado del Partido Liberación Nacional (PLN) Geison Valverde calificó como una "venta de humo" lo que hace el Gobierno en el tema de salud, y lamentó que la Junta Directiva de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) haya suspendido el proyecto para fortalecer el hospital de Guápiles.
¡Debemos abrir los ojos frente a la situación por la que atravesamos en materia de salud! Solo tenemos dos caminos: Podemos seguir cegados por el espeso humo que emana desde Zapote y que esparcen las autoridades de Gobierno, o, tomar conciencia de la profunda brecha que se está abriendo, brecha que impide a los sectores más vulnerables tener una atención médica de calidad, afirmó el verdiblanco.
Según denunció el verdiblanco, su provincia Limón, es una de las más perjudicadas con la suspensión de los proyectos, tal es el caso del Hospital de Guápiles, que atiende una población aproximada de 465 mil habitantes de los cantones de Pococí, Guácimo y el cantón herediano de Sarapiquí, así como zonas aledañas.
"Por muchos años la Junta de Salud y el personal del Hospital de Guápiles han realizado enormes esfuerzos por lograr el rescate de este centro hospitalario; ellos han luchado hombro a hombro con la comunidad para lograr el proyecto denominado: 'Fortalecimiento del Hospital de Guápiles'. Sin embargo, ahora, en la administración del presidente Chaves Robles suenan tambores de abandono y se lanzan señales de despreocupación", señaló.
Esto luego que la institución suspendió este proyecto junto con otras iniciativas del portafolio de inversiones de la Caja.
El legislador enumeró lo que considera será daños inmediatos tras la decisión de la Caja:
1. Imposibilidad de recibir nuevas especialidades para brindar servicios a la comunidad.
2. Aumento de las infecciones intrahospitalarias por hacinamiento en servicios de adultos.
3. Incomodidad para el usuario y retraso en su recuperación al tener que quedarse en el servicio de urgencias, durante su hospitalización, ya sea parcial o totalmente.
4. Incumplimiento de normativas tanto en la infraestructura como del Ministerio de Salud y otras leyes.
5. Insatisfacción del usuario interno y externo.
6. Aglomeraciones de personas en sitios de dimensión y condiciones inadecuadas generando filas en las salas de espera.
7. Hacinamiento en oficinas administrativas que afecta la gestión y en algunos casos la privacidad de las personas que requieren ser atendidas.
8. Incremento en los plazos de espera quirúrgicos por no poder asignar suficientes horas de sala de operaciones electiva a las diferentes especialidades.
9. Posibles riesgos para pacientes y trabajadores por condiciones de la infraestructura.
