Colocarán 12.500 toneladas de roca para contener fuerte oleaje en Caldera
CNE trasladó ¢600 millones para atender problemática agravada en días recientes
(CRHoy.com).-El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) colocará 12.500 toneladas de roca para intentar contener los fuertes oleajes en Caldera, donde las mareas altas en ocasiones inundan la ruta nacional 23 (Costanera Sur).
La División Marítimo-Portuaria del MOPT detalló que, tras colocarse prácticamente todas las rocas de menor tamaño (entre los 200 y los 400 kilos), se deberán colocar cerca de 12.500 toneladas de rocas de entre 5 y 7 toneladas de peso, para complementar las labores paliativas, que buscan reducir el riesgo de que el oleaje en Caldera invada la carretera (ruta nacional 23) y que no socave las aceras y la vía.
Verny Jiménez, director de esa dependencia adscrita al MOPT, explicó que el ente técnico que definió el trabajo emergente determinó lo que se debe realizar en el sitio y
"Se ha hecho un trabajo en equipo muy fructífero, la solución paliativa consta de colocar rocas de un tamaño menor y sobre ellas las más grandes. La pequeña se tenía en stock, pero la otra se tuvo que comprar, gracias a la Comisión Nacional de Emergencia, que ha trabajado de la mano con el Ministerio. Eso sí, este tipo de roca no se encuentra en cualquier sitio, se debe gestionar e incluso hasta dinamitar para obtener la del tamaño preciso y luego trasladarla al sitio, y en eso estamos trabajando", explicó Jiménez.
El aporte de la CNE ronda los ¢600 millones, tanto en la compra de la roca como en el alquiler de maquinaria especializada, que complemente la que ya tiene la División de Obras Públicas.
"Se espera que en un plazo de una semana ya se estén colocando las primeras rocas de mayor tamaño", acotó el funcionario.
El pasado fin de semana, el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (Lanamme), recomendó al MOPT realizar una mejora en las medidas de seguridad vial de la ruta nacional 23 debido a esta problemática.
El oficio EIC-Lanamme-561-2023, enviado el jueves 29 de junio, al ministro de Obras Públicas y Transportes, Luis Amador, advierte sobre las afectaciones en la carretera, las cuales se han venido detectando principalmente en el tramo de la carretera que se ubica en la zona de Caldera producto del fuerte oleaje y la erosión costera.
"Estas evaluaciones se unen a las advertencias de fuerte oleaje generadas por Módulo de Información Oceanográfica (MIO) del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar) de la UCR, quienes también han recomendado implementar protocolos de seguridad en caso de fuerte oleaje", detalló el laboratorio, a través de un comunicado de prensa.
Según el MIO-Cimar, el fuerte oleaje en la costa Pacífica de Costa Rica que se ha presentado este 2023 es producto de la conjunción de mareas altas, tormentas en el Océano Pacífico y el aumento en el nivel mar debido a la presencia del fenómeno de El Niño.
"Este oleaje ha generado un impacto directo en la ruta nacional 23 que se encuentra más cercano a la costa, ya que el agua del mar invade el área de la calzada con fuerza, arrastrando consigo suelos finos, piedras y otros. Lo que a su vez representa un riesgo de seguridad vial para todas las personas que son usuarias de esta vía, tanto aquellos que circulan en vehículos automotores como peatones y ciclistas, al existir en la zona aceras y ciclovía, todos estos factores influyen para que haya un mayor riesgo de ocurrencia de accidentes de tránsito en ese tramo en particular en el lapso en que el fuerte oleaje invade la calzada", apuntó el Lanamme.
Entre los principales riesgos asociados a estas condiciones están: lesiones por pérdida del control del vehículo, pérdida de la visibilidad, hidroplaneo, desplazamientos laterales de los vehículos o volcamientos, pérdida de la estabilidad de los ciclistas y de los peatones y su consecuente efecto de arrastre hacia la calzada vehicular.
Ante estas posibles afectaciones, según el laboratorio, resulta necesario tomar medidas para disminuir el riesgo de accidentes, por lo que es indispensable mejorar el señalamiento vial y establecer protocolos efectivos de control en carretera, siendo el control de la velocidad uno de los más importantes.
El Lanamme sugirió coordinar los esfuerzos con la Dirección General de Ingeniería de Tránsito (DGIT) del MOPT, con el fin de proponer las señales verticales más adecuadas para este tipo de peligros, como las de velocidad restringida en caso de fuertes lluvias y oleaje, así como otras de tipo de señales preventivas en las que se alerte de las condiciones que se pueden presentar en la zona cuando se dan este tipo de eventos climáticos.
Como medida inmediata, se recomienda crear un protocolo de control en carretera para que, cada vez que se den las condiciones de fuerte oleaje, se pueda contar con presencia de policías de tránsito en la zona, para un mejor control de la velocidad vehicular y atender cualquier percance con inmediatez.
Por último, se recomienda al MOPT mantenerse al tanto de las condiciones del oleaje de forma oportuna y utilizar continuamente los pronósticos locales de oleaje y viento del MIO-Cimar.

