Caso María Luisa Cedeño: Se comentaba que bailarín consumía drogas, afirma exempleado
Mismas especulaciones se hacían respecto a pareja de Harry Bodaan
(CRHoy.com).-En los pasillos del hotel La Mansión Inn, circulaba el rumor de que el bailarín Teodoro Herrera, acusado por el homicidio de la anestesióloga María Luisa Cedeño, consumía drogas.
La tarde de este jueves, el exempleado de mantenimiento del alojamiento turístico, Lester Jiménez, se convirtió en el primer testigo en vincular a uno de los imputados por el crimen con sustancias psicotrópicas. Mencionó que, si bien no lo pudo comprobar, si escuchó de otros compañeros de trabajo que Herrera "fumaba droga".
Mismas especulaciones se hacían alrededor de la pareja del empresario Harry Bodaan, Danilo Obando, señaló el testigo durante un interrogatorio de la fiscala Grettel Rosales. Sobre el primero, Jiménez señaló que no escuchó comentarios de ese tipo.
Abonó el deponente que Herrera y Obando mantenían una relación de amistad, ya que constantemente -según extrajo comentarios de estos- salían juntos. Igual situación se presentaba con el guarda del hotel, Christofer Castro.
No obstante, Herrera y Castro no se llevaban, de acuerdo con el exempleado. Lo anterior aún y cuando ambos recibían un trato "preferencial" de Bodaan.
Jiménez, quien trabajó por 20 años en La Mansión Inn, mencionó que llegó a tener problemas con el guarda toda vez que este -aún cuando era de un departamento distinto- lo molestaba con su trabajo.
Con Herrera descartó tener algún conflicto y, más bien, destacó que tenían una relación de amistad más que de compañeros de trabajo.
Tanto el bailarín como el exdueño del hotel son acusados junto al administrador Luis Carlos Miranda por el asesinato de la anestesióloga. Al primero se le achaca a su vez una violación, por la que se señala de cómplices a los otros dos sujetos.
Sin fluido eléctrico
Respecto a la noche del crimen, a eso de la 1:00 a.m. del 20 de julio de 2020, Lester Jiménez comentó que atendió una llamada del guarda Christofer Castro, en la que le informó de un corte de electricidad en los cuartos del 7 a la suite presidencial. Subrayó que esa fue la primera vez que recibió una llamada de este tipo en todo el tiempo que laboró en el alojamiento turístico.
Dado el incidente y una queja que recibió de dos huéspedes que estaban en la habitación 10, el botones requirió al encargado de mantenimiento que se presentara a las instalaciones para resolver el problema.
Minutos después, cuando Jiménez se disponía a tomar un taxi, Castro lo volvió a llamar y le dijo que la luz ya había regresado. Añadió que cuando se dirigía a la caja de breakers entre las habitaciones 9 y 10, encontró a Luis Carlos Miranda "trepando" los interruptores. Por tal razón no fue necesario que se desplazara.
Esa misma noche, el guarda reportó un comportamiento "extraño de Teodoro Herrera, a quien observó mientras robaba cervezas del bar del hotel.
Larga data
Sobre Luis Carlos Miranda, Lester Jiménez resaltó que lo vio por primera vez entre el 2005 y el 2008.
El administrador llegó en esa oportunidad para pasar "tres o cuatro días" en La Mansión Inn acompañado por un hombre al que identificó como Rónald Geiner (a quien señaló como cercano a Harry Bodaan). Dijo que no precisaba las edades de ambos, pero enfatizó que Miranda "se veía como un carajillo" a la par del otro. Para aquel entonces, el imputado debió tener entre 22 y 25 años de edad.
Respecto a su última visita, que coincidió con la fecha del suceso (20 de julio de 2020), mencionó que llegó solo y que, hasta donde tenía entendido, estaba trabajando desde el hotel.
Incluso indicó que, a solicitud de Bodaan, debió ir a buscarlo a la habitación siete (en la que dormía Miranda) a buscarlo para que se presentara a una reunión tras el hallazgo del cuerpo. Mencionó que tocó la puerta en dos ocasiones y luego abrió con su llave maestra, encontrándolo en ese momento mientras usaba su computadora con los audífonos puestos. Subrayó que el encartado se asustó al verlo, pues no esperaba que alguien ingresara a su cuarto. Allí le comunicó que el empresario lo estaba buscando y que estaba molesto porque no le contestaba el celular.
Fue hasta cinco o siete minutos después que el administrador se presentó hasta el lugar de la reunión. Al llegar, este se sentó al lado de Bodaan y empezaron a hablar en inglés.
