Alcaldes de Cartago presentan recurso de amparo contra la CCSS

La presidenta ejecutiva de la Caja, Marta Eugenia Esquivel y la Junta Directiva deberá responder a este recurso si la Sala lo acoge. (Foto: archivo)
(CRHoy.com) Cerca de 10 mil cartagineses y varios alcaldes de la provincia firmaron un recurso de amparo contra la Junta Directiva de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) tras la decisión de suspender las obras del hospital.
Piden que la Caja no atrase más la construcción de este centro médico que consideran urgente en virtud de la deficiente infraestructura que tiene el centro hospitalario actual que data 130 años de construcción.
La presidenta ejecutiva de la Caja, María Eugenia Esquivel había anunciado la suspendió de varias obras de infraestructura alegando que esto ponía en riesgo las finanzas de la institución.
El alcalde de Cartago, Mario Redondo Poveda, de El Guarco, Víctor Arias Richmond, de Oreamuno, Erick Jiménez y el alcalde de Paraíso, Carlos Ramírez, y con el respaldo de firmas de vecinos de la Zona de los Santos y de otros cantones de la Viaja Metrópoli suscribieron el recurso.
El alcalde Redondo recordó que ya la Asamblea Legislativa había aprobado créditos para la construcción el Hospital Nuevo de Cartago, un primer crédito bajo el expediente 19.945, aprobación del contrato de préstamo con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) por $420 millones y un segundo crédito por $500 millones con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Por lo cual rechazan el argumento que no hay recursos para el nuevo centro médico.
"Buscamos defender el derecho a la salud y a la vida de miles de cartagineses. El Max Peralta tiene ya 130 años y en palabras de la misma Caja, su infraestructura ya es insuficiente, donde ya no se puede mejorar el sistema eléctrico y ya se mezclan hombres y mujeres en un mismo salón", afirmó Redondo.
La poca funcionalidad de la planta física, aunado a la imposibilidad de crecimiento de esta para dar respuesta a las necesidades de atención de la población en el ámbito hospitalario, ha generado múltiples quejas de los usuarios de los servicios, respecto a la falta de privacidad y confort, así como el continuo desplazamiento a diferentes edificaciones para recibir los servicios requeridos.
Junto a estas situaciones y el tema de ambientes hacinados, también se tienen pisos en mal estado, insuficiencia de lavatorios, contaminación sónica e irradiación por falta de paredes plomadas; ausencia de salidas de emergencia y carencia de áreas para aislar pacientes ante el riesgo de enfermedades intrahospitalarias y de espacios para preparar pacientes que requieren procedimientos como el TAC.
"El Hospital Max Peralta no tiene una sala de Hemodinamia, para dar tratamiento oportuno a pacientes cardíacos que han sufrido un infarto, por lo que tienen que ser trasladados a San José al Hospital Calderón Guardia, con la agravante que la construcción del paso a desnivel en la Lima, Cartago y trabajos en la infraestructura vial en la Galera Curridabat" aumenta los tiempos de traslados y aumenta el riesgo de muerte en los pacientes", agregó Redondo.
