Al Presidente no le gustan los exámenes de bachillerato
Eso sí, no serán eliminados hasta encontrar una mejor alternativa que garantice calidad
Quitar o no los exámenes de bachillerato se ha convertido en un debate interminable a nivel nacional que atañe a muchos sectores. El Gobierno no está exento a ello y mucho menos el Presidente de la República.
Luis Guillermo Solís aseguró que a él no le gustan los exámenes, principalmente porque lo que hacen es que el estudiante memorice la materia y eso no ayuda a mejorar la calidad de la educación.
Sin embargo, a pesar de tener muy claros los argumentos, también tiene claro que no se deben eliminar si antes no se tiene una solución efectiva que colabore con la educación secundaria y general del país.
"Creo que hay que buscar un estándar de evaluación. Las evaluaciones son parte sustancial del proceso de enseñanza-aprendizaje", señaló el mandatario, para añadir que "hasta que no descubramos una alternativa mejor que sea garantía de exigencia de calidad, los exámenes van a seguir siendo necesarios".
Esta discusión, dice el mandatario, se tiene que hacer dentro de un marco integral que genere ideas positivas que permita a los estudiantes tener la posibilidad de salir bien preparados para enfrentarse a la educación superior.
"Tenemos que discutir como garantizamos calidad en las escuelas y mirar los exámenes en ese debate y no convertir el debate sobre los exámenes en un objetivo en sí mismo, en donde pareciera prevalecer la facilitación de que salgan de las aulas sin contar con los instrumentos intelectuales necesarios", sentenció Solís.
Los exámenes de bachillerato de este año se aplicarán en la primera semana de noviembre.
