31 cantones enfrentan cortes de agua como prevención ante El Niño

31 cantones enfrentan cortes recurrentes de agua como prevención ante El Niño
Los cortes de agua controlados, a causa del fenómeno de El Niño, han afectado la rutina diaria de habitantes en 31 cantones durante los últimos tres meses.
Los reportes publicados semanalmente por el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) muestran que distintas comunidades han tenido suspensiones programadas del servicio o "abastecimientos controlados".
Los cantones afectados no son necesariamente los mismos cada semana, pero varios han aparecido de manera recurrente en los avisos de la institución.
Entre los cantones que han registrado suspensiones durante este periodo están: Pérez Zeledón, Abangares, Puriscal, Puntarenas, Coto Brus, La Cruz, Santa Ana, Escazú, Vázquez de Coronado, Goicoechea, San José, Tibás, Alajuela, Golfito, Desamparados, Alajuelita, Curridabat, La Unión, Liberia, Cañas, Bagaces, San Pablo y San Rafael de Heredia, Moravia, Limón, Palmares, El Guarco, Aserrí, Garabito, Mora y Tilarán.
No todos los cortes responden a escasez de agua, pero sí están asociados al fenómeno porque se deben a trabajos que realiza el AyA para prevenir en el futuro el desabasto.
Sin embargo, para los vecinos afectados, las interrupciones representan un problema que impacta actividades básicas como cocinar, bañarse, lavar ropa y mantener las labores del hogar.
"Es agotador, es traumático y es estresante"
Yorleny Rodríguez, vecina de Coto Brus, aseguró que los cortes han obligado a su familia a cambiar sus horarios para poder almacenar agua antes de que se produzcan las interrupciones.
"Es agotador, es traumático y es estresante. Nos enfermamos. Porque uno llega a la casa y no hay agua, entonces tenés que acostumbrarte a horarios diferentes. Levantarse mucho más temprano de lo que hacías para juntar agua y tener agua guardada", relató.
La vecina explicó que contar con agua disponible implica organizar las actividades del hogar alrededor de los horarios de suspensión.
Una familia que lleva seis años sin una paja de agua
La situación de Pamela Benavides es todavía más complicada. Ella vive en barrio San José de Alajuela junto con su esposo y sus dos hijos, de uno y 13 años.
Benavides construyó su vivienda hace seis años, pero asegura que desde entonces no cuenta con una conexión propia al servicio de agua potable.
"Nosotros no tenemos agua en la casa. Un vecino nos presta una paja, entonces nos pasa un tubo y nosotros llenamos con eso el tanque. El AyA nos dice que no nos puede dar la paja porque dicen que en este barrio no hay agua, pero aunque yo no tenga paja, mis otros vecinos que sí tienen igual nunca tienen agua porque siempre la quitan", afirmó.
La mujer asegura que los cortes son frecuentes en la comunidad y que, ante la falta del servicio, incluso se requiere el paso de camiones cisterna.
Entre las razones que el AyA ha informado para suspender el servicio están las maniobras operativas para mejorar la distribución del agua, trabajos de mejora en los acueductos, lavado de plantas potabilizadoras, recuperación de niveles en los sistemas, interconexión de tuberías, instalación de válvulas y reparación de tuberías principales.
El antecedente de Pavas
La preocupación por el abastecimiento de agua también quedó expuesta recientemente en Pavas. Durante un incendio ocurrido en Metrópolis 2, en el que murieron un hombre de 66 años y un adolescente de 14, Bomberos reportó dificultades relacionadas con el caudal disponible en los hidrantes de la zona, por lo que fue necesario trasladar una cisterna para apoyar las labores de atención de la emergencia.
Tras el hecho, el AyA anunció una revisión de las condiciones de abastecimiento en la comunidad y señaló, entre otros factores, la existencia de conexiones ilegales y un esquema de racionamiento durante las noches.
El caso generó cuestionamientos sobre la disponibilidad y presión del agua en momentos en que distintas comunidades del país enfrentan suspensiones del servicio.