5 claves para entender la polémica alrededor de la Fundación Humanitaria de Gaza
Cuestionamientos de la ONU y otras organizaciones
En medio de la grave crisis humanitaria en la Franja de Gaza, una organización creada en febrero irrumpió en escena con promesas de alivio, pero también con muchas interrogantes sobre su proceder.
La Fundación Humanitaria de Gaza (GHF, por sus siglas en inglés) comenzó a operar con el respaldo de Estados Unidos e Israel. Sin embargo, su método —y sus posibles motivaciones— han encendido las alarmas entre agencias de la ONU y organizaciones humanitarias.
Estas son cinco claves para entender qué está pasando:
1. ¿Qué es la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF)?
La GHF es una organización privada registrada en Delaware (EE. UU.) y Suiza. Fue creada con el apoyo de Estados Unidos e Israel y tiene como objetivo distribuir ayuda humanitaria en Gaza, al margen de las agencias tradicionales, como la UNRWA de la ONU.
Inició operaciones en campo esta semana, tras 11 semanas de bloqueo israelí que impidieron la entrada de alimentos, medicinas y combustible al enclave palestino. Estableció centros de distribución en el sur de Gaza: en el campamento de refugiados de Tel al-Sultan, cerca del corredor de Morag, y en el corredor de Netzarim.
Estos centros están gestionados por contratistas estadounidenses y supervisados de forma remota por las Fuerzas de Defensa de Israel. La asistencia incluye paquetes de alimentos, agua potable, medicinas y tiendas de campaña.
2. ¿Por qué genera controversia?
La ONU y varias organizaciones humanitarias acusan a la GHF de politizar la ayuda y de operar sin neutralidad. Las principales críticas son:
- Obliga a la población a desplazarse para recibir asistencia.
- Distribuye cajas de 20 kg, difíciles de transportar para personas heridas o debilitadas.
- Socava el sistema de distribución liderado por la ONU.
- El hecho de que sus responsables incluyan exagentes de inteligencia y exmilitares estadounidenses.
3. ¿Qué ocurrió durante la distribución de ayuda en Rafah?
El 27 de mayo, miles de personas desesperadas irrumpieron en el centro de distribución de GHF en Tel al-Sultan, en Rafah. Al menos 47 resultaron heridas, la mayoría por disparos del ejército israelí, según la ONU y el Ministerio de Salud de Gaza.
Sin embargo, el ejército de Israel negó que sus tropas abrieran fuego contra la multitud.
"Estamos verificando la información de la ONU. En estos momentos, no tenemos ninguna información al respecto", declaró el coronel Olivier Rafowicz, portavoz del ejército israelí. Los soldados "dispararon al aire", en el exterior del centro gestionado por la GHF, afirmó el portavoz que dijo que "en ningún caso" abrieron fuego contra las personas.
4. ¿Qué dice la ONU y otras organizaciones humanitarias sobre la GHF?
La ONU ha tomado distancia de la GHF. El jefe de la UNRWA, Philippe Lazzarini, afirmó:
"Es un desperdicio de recursos y una distracción de las atrocidades. Ya existe un sistema adecuado de distribución de ayuda".
Tom Fletcher, jefe de coordinación humanitaria de la ONU, fue aún más contundente ante el Consejo de Seguridad:
"Es una parodia cínica. Una distracción deliberada. Este sistema convertirá la ayuda en un arma".
Fletcher advirtió que el plan podría facilitar el desplazamiento forzado de la población del norte de Gaza, al restringir la ayuda solo al sur:
"Israel nos niega el acceso, colocando su objetivo de despoblar Gaza por encima de la vida de los civiles".
Por su parte, Jan Egeland, del Consejo Noruego para los Refugiados, declaró:
"La GHF está militarizada, privatizada y politizada. No es neutral. Está dirigida por exmiembros de la CIA y exmilitares. Debemos volver al sistema que funcionaba".
5. ¿Qué dice Estados Unidos?
Estados Unidos ha defendido la creación y el trabajo de la GHF, acusando a la ONU y a sus críticos de actuar con hipocresía.
La portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, declaró:
"Es lamentable, porque el tema aquí es dar ayuda a Gaza, y de repente se pasa a las quejas sobre el estilo o la naturaleza de quién lo está haciendo. Es el colmo de la hipocresía".
Bruce aseguró que la ayuda "está entrando en Gaza a gran escala" y que la fundación "opera bajo los principios humanitarios de independencia e imparcialidad".
