Informalidad subió un 10% en dos años: ¿dónde están las trabas para formalizarse?
CCSS castiga con cobros abusivos y desincentiva la formalidad, según empresarios y analistas

El sector secundario, que incluye a trabajadores de la construcción sumaba a mitad de este año unas 190 mil personas en la informalidad. Foto con fines ilustrativos/Daniela Abarca | CRH
(CRHoy.com) En término de dos años Costa Rica acumuló un 10% más de trabajadores en la informalidad. Sin algunas de las cargas tributarias más importantes pero también sin acceso al seguro social, 1.1011.437 personas se ganaban su sustento diario a mitad de este año de esta manera, empujados – según analistas- por una elevada pared que representa para ellos dar el paso a la formalidad.
Las últimas cifras de Estadística y Censos muestran que los problemas económicos que atraviesa el país y la incertidumbre reinante especialmente a partir de 2018 y lo que va del año se ha visto directamente reflejado en las cifras de informalidad.
Por el contrario, la población económicamente activa que se ha logrado insertar a la formalidad apenas creció un 0,9% en el mismo periodo. A mitad de este año esta población sumaba 1.171.758 personas. Se evidencia así que el nicho de trabajo que están encontrando las personas está en la informalidad.
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Las autoridades dividen a los trabajadores en grupos de actividades. El primario está compuesto por aquellos que se dedican a la agricultura y pesca, el secundario por empleados de la construcción y manufactura y posteriormente el sector de servicios que se subdivide en comercio y otras actividades.
Si bien es el área total de servicios que más trabajadores agrupa, al segregarlos es notorio el peso que tienen áreas como la construcción e industria y el comercio, precisamente dos de las actividades que muestran las tasas más importantes de desaceleración.
¿Cuál es el gran problema? Que el grueso de quienes componen el sector informal deben vivir con menos de un salario mínimo (42%), que 20 de cada 100 trabajadores se consideran con un subempleo y que prácticamente la mitad cuenta apenas con primaria.
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Esta situación genera un problema porque se produce una especie de "economía subterránea" en donde no existe un beneficio tributario para el país y la población queda desprotegida de la seguridad social.
Así lo resumió el economista Daniel Suchar.

¿Dónde están las trabas?
Es común escuchar sobre la necesidad de desarrollar iniciativas para promover la formalización de trabajadores y empresas, pero lo cierto es que los datos demuestran que los esfuerzos no parecen estar rindiendo resultados, al menos hasta ahora.
Alejandro Abarca, experto en Desarrollo Económico y Políticas Públicas de la Lead University ha desarrollado investigaciones sobre este problema en el país.
En 2018 se elaboró una encuesta entre microempresarios sobre las que están inscritas ante diferentes instancias y el resultado fue notorio:
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"A pesar de que la gran mayoría de microempresas dicen haber solicitado ayuda a alguna institución, no parece que de verdad pidan ayuda al gobierno. Me temo que la burocracia, la dificultad de formalizarse y las cargas sociales crean trabas muy grandes para los productores de Costa Rica", indicó el experto.
¿Cuáles son esas trabas? En primera instancia tanto Abarca como Suchar coinciden en la elevada burocracia, y de entro de este problema ambos apuntan a un problema específico también mencionado recientemente por el presidente de la cámara de la Construcción Esteban Acón: las cargas sociales y el papel de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).
"Una idea que he apoyado desde hace un par de años es la reestructuración de las cargas sociales a los asalariados. Esto es algo que se discutió con representantes de la OCDE cuando estaban discutiendo sobre el sector social del país. La idea es que la manera en que las cargas sociales se cobran actualmente afectan negativamente más a las personas de menores ingresos que a las personas de mayores ingresos (…) Lo que pasa es que a pesar de que la contribución porcentual es la misma, es relativamente más caro pagar las cargas patronales de personas con salarios bajos que personas con salarios altos. Dicho de otra manera, a un empleador le duele menos pagar estas cargas a trabajadores con más formación y habilidades que a aquellos con menos. Esto es un problema, pues lo que hace es que no haya mucho incentivo para que las personas con salarios bajos se formalicen", afirmó Abarca.
Según el experto si existiera un cobro de cargas sociales de manera escalonada, de acuerdo al salario, el peso sería menor y se incentivaría a que personas informales se formalicen.

(Daniela Abarca. CRHoy.)
Otro problema a atender y que es un aspecto estructural tiene que ver con los empleos que se generan en el país.
Costa Rica apuesta por lo general al valor agregado en la inversión extranjera directa, pero estos empleos no son a los que la mayoría de personas en la informalidad acceden.
"Si uno quiere atacar el desempleo y la informalidad, se deberían generar más empleos que calcen con las habilidades y destrezas de las personas en esta situación. En mi opinión, creo que el país ha fallado en crear activamente este tipo de empleos y consecuentemente, agudiza la informalidad en un gran sector de la población", aseveró.
Suchar coincide en ello, en el sentido de que para las personas en la informalidad les resulta más difícil formalizarse debido a los costos que esto representa, y al tratarse de una población de menores recursos, pues prefiere pensarlo antes.

Un artículo publicado por Acón en la revista de la Construcción enumeró varios aspectos puntuales que desde la CCSS deberían trabajarse:
- Que la CCSS permita reconocer cotizaciones por jornada efectiva laborada; es decir, si una empresa contrata a un empleado por horas, que pague solo por estas horas y no se le obligue como si se tratara de un tiempo completo. Actualmente esto funciona solo para empleadas domésticas.
- Que se mejore la metodología de cálculo a trabajadores independientes. A algunos se les realiza cobros desproporcionados.
- Que no se apliquen cobros retroactivos a pequeñas empresas por periodos de inactividad. Si una empresa no opera durante algún tiempo y no genera ganancias, tampoco emplea, por lo tanto no debería contribuir; sin embargo la CCSS establece un pago presuntivo en aquellos casos donde se produce inactividad, lo cual no incentiva a nadie a formalizarse.
- Mejorar los plazos de tramitación y resolución de procedimientos
CRHoy hizo la consulta directa a la CCSS sobre cuáles de estas propuestas estaba trabajando y si contaba con algunas otras opciones para combatir la informalidad.
Desde el jueves que se enviaron las consultas al cierre de este artículo no ha habido respuesta de sus autoridades.