EE. UU. valora imponer altas tasas a las navieras chinas que impactarían comercio local
Propuestas elevarían costo de contenedores y afectarían cadenas de suministro

Imagen con fines ilustrativos. (CRH).
La administración del presidente Donald Trump estudia otras medidas que impactarían no solo el comercio mundial, sino también el centroamericano, incluido el de Costa Rica.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos analiza imponer altas tasas a las navieras chinas o a aquellas que utilicen barcos construidos en esa nación asiática por ingresar a puertos estadounidenses.
Arnoldo Carranza, gerente general de Montecristo Customs & Logistics —empresa ubicada en la Zona Franca BES, en El Coyol de Alajuela— informó sobre esa posibilidad a partir de comunicaciones realizadas por el gobierno de Estados Unidos.
"Una de las amenazas que tenemos en este momento, y que nos impactará muy fuertemente, es la posibilidad de que el gobierno de Trump implemente un tipo de impuesto a las navieras chinas o a aquellas navieras que utilicen barcos construidos en China al momento de tocar puertos estadounidenses. Se ha hablado de hasta un millón de dólares por recalada", indicó.
Mencionó que empresas como COSCO y OOCL, navieras chinas, operan entre el 12 % y el 15 % de la capacidad global de portacontenedores.
Adicionalmente, más del 50 % de los portacontenedores activos en el mundo han sido construidos en astilleros chinos. Solo en 2023, el 60 % de los nuevos pedidos de barcos portacontenedores se hicieron a China.
Navieras como MSC, Maersk, CMA-CGM y Hapag-Lloyd tienen barcos de origen chino dentro de su flota.
Medidas
En una comunicación, Crowley, una empresa de transporte estadounidense con 133 años de antigüedad, dirigida a sus clientes este 8 de abril, expresó su preocupación por las consecuencias de las medidas comerciales propuestas por Estados Unidos.
"Si bien nuestra dependencia de los buques de fabricación china es limitada, con solo tres desplegados en nuestra cadena de suministro en Centroamérica, el Caribe y EE. UU., las medidas propuestas aún podrían tener efectos adversos significativos en nuestras operaciones e impactar negativamente en los puertos estadounidenses, las cadenas de suministro y el mercado de buques nuevos y usados", señala.
Las propuestas anunciadas a las navieras por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos en febrero de este año incluyen la imposición de tasas a los operadores de buques de fabricación china que ingresen a puertos estadounidenses.
Los montos de las tasas varían según la proporción de buques de fabricación china en la flota del operador. En concreto:
- Los operadores con un 50 % o más de su flota compuesta por buques chinos pagarían hasta $1 millón por buque y entrada a un puerto estadounidense.
- Los operadores con más del 25 %, pero menos del 50 %, de su flota afrontarían tasas de hasta $750.000 por buque y entrada a un puerto estadounidense.
- Los operadores con más del 0 %, pero menos del 25 %, de su flota pagarían tasas de hasta $500.000 por buque y entrada a un puerto estadounidense.
Además, se podría aplicar una tasa adicional de hasta $1 millón por buque si el 25 % o más de la flota de un operador es de construcción china.
Crowley aclara que estas medidas aún se encuentran en la etapa de propuesta, pero que la administración estadounidense ha estado solicitando comentarios del público y realizando audiencias para recabar la opinión de las partes interesadas.
En la flota de esta empresa solo tres buques en su ruta entre Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe son de construcción china.
Una de sus rutas hacia la zona sur es de Estados Unidos a Costa Rica y Panamá. El buque que se fleta, "Floretta", es de construcción china.
"Si bien estamos explorando opciones, actualmente no existe un plan aprobado para reemplazar buques. Nuestro socio VSA en este servicio, King Ocean, opera un buque de construcción china", informa.
Implicaciones
Según la comunicación, si Estados Unidos aplica tasas a las navieras con buques de construcción china para ingresar a sus puertos, las consecuencias serían las siguientes:
- Aumento de costos para operadores regionales: las tarifas impondrían costos más altos por contenedor, lo que reduciría la capacidad para brindar un servicio asequible y confiable. Esto podría hacer que las operaciones resulten prohibitivas para los transportistas regionales.
- Restricciones a los buques de fabricación china: generarían retrasos en la obtención de buques de reemplazo o de repuestos críticos, lo que podría provocar interrupciones en el servicio, plazos de entrega más largos y menor fiabilidad para los importadores y exportadores estadounidenses, quienes dependen de entregas puntuales.
- Impacto en el comercio equilibrado y las cadenas de suministro tanto de Estados Unidos como de la región.
Carranza explicó que si Estados Unidos impone esas tasas a las navieras con buques chinos, estas tendrían que cambiar sus rutas y flujos, o trasladar el nuevo costo a los precios, lo cual generaría una nueva escalada en los costos del transporte de contenedores.
Estos aumentos se darían en un momento en que las tarifas venían descendiendo tras la crisis ocurrida durante la pandemia. Actualmente, se ubican entre un 40 % y un 60 % por encima de los valores registrados en 2019.
Adicionalmente, las medidas propuestas por Trump generarían un cambio en el flujo de movimientos de mercancías, lo que afectaría inevitablemente las rutas y frecuencias.
"Muy probablemente nos estará impactando. A qué nivel, eso estará por verse", agregó.
Para las navieras, los escenarios serían tres: 1) asumir el costo, lo cual es poco probable; 2) dejar de tocar puertos estadounidenses, lo que también sería difícil; y 3) una mezcla de ambos: asumir parte del costo y tocar menos puertos.
Pero el impacto, en cualquiera de los escenarios, sería fuerte, advirtió Carranza.

