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Adriano publica su carta más sincera: “Bebo cada dos días, y los otros también”

El exjugador publicó un artículo en The Players Tribune, luego de unas imagenes que circularon en redes sociales

Por Dinia Vargas | 12 de Nov. 2024 | 3:14 pm

Luego de unas imágenes que circularon de Adriano bebiendo alcohol en una favela de Brasil, el propio exjugador publicó una carta para contar toda su verdad.

El "Emperador" abrió su corazón en The Players Tribune con un duro relato, donde narra los pasajes que lo marcaron, en su paso por el futbol y su actualidad.

"No me drogo, como intentan demostrar. No estoy metido en el crimen, pero, por supuesto, podría haberlo hecho. No me gusta salir de fiesta. Siempre voy al mismo lugar de mi barrio, el kiosco de Naná. Si quieres conocerme, pásate. Bebo cada dos días, sí. Y los otros días, también. ¿Cómo llega una persona como yo al punto de beber casi todos los días? No me gusta dar explicaciones a los demás. Pero aquí va una. Bebo porque no es fácil ser una promesa que sigue en deuda. Y a mi edad, la cosa empeora", aseguró.

Adriano llegó a compartir en el terreno de juego con una generación de la Canarinha de época, donde estuvo Ronaldo Nazario, Ronaldinho y Kaká.

"¿Sabes lo que se siente al ser una promesa? Lo sé. Incluso una promesa incumplida. El mayor desperdicio del fútbol: yo. Me gusta esa palabra, desperdicio. No solo por cómo suena, sino porque estoy obsesionado con desperdiciar mi vida. Estoy bien así, en un desperdicio frenético. Disfruto de este estigma".

El exdelantero cuenta lo complicado que fue para él dejar Brasil para irse a Italia a jugar con el Inter de Milan, pese a que era uno de sus sueños.

"Cuando me fui al Inter, sentí un golpe muy fuerte en el primer invierno. Llegó la Navidad y me quedé solo en mi apartamento. Hace un frío que pela en Milán. Esa depresión que pega durante los meses gélidos en el norte de Italia. No tenía ganas de hacer nada. Todo eso combinado con la nostalgia y me sentía como una mierda.

Llamé a casa. ‘Hola, mamá. Feliz Navidad', dije. ‘¡Hijo mío! Te extraño. Feliz Navidad. Todos están aquí, el único que falta eres tú', respondió. Se escuchaban risas de fondo (…) Pude ver la escena que estaba frente a mí con solo escuchar el ruido por el teléfono. Joder, me puse a llorar de inmediato, cuando colgó el teléfono fue el principio del fin.

Estaba destrozado. Cogí una botella de vodka. No exagero, hermano. Bebí toda esa mierda solo. Me llené el trasero de vodka. Lloré toda la noche. Me desmayé en el sofá porque bebí mucho y lloré. Pero eso fue todo, ¿verdad, hombre? ¿Qué podía hacer? Estaba en Milán por una razón. Era lo que había soñado toda mi vida. Dios me había dado la oportunidad de convertirme en un jugador de fútbol en Europa. La vida de mi familia ha mejorado mucho gracias a mi Señor y todo lo que Él hizo por mí. Y mi familia también hizo mucho. Ese fue un pequeño precio que tuve que pagar, en comparación con lo que estaba sucediendo y lo que todavía iba a suceder. Lo tenía claro en mi cabeza. Pero eso no me impidió estar triste", recordó.

Adriana ahora se encuentra en Vila Cruzeiro, el cual asegura busca encontrar la paz.

"Solo quiero estar en paz y recordar mi esencia. Por eso sigo volviendo aquí. Aquí me respetan verdaderamente. Aquí está mi historia. Aquí aprendí lo que es la comunidad. Vila Cruzeiro no es el mejor lugar del mundo. Vila Cruzeiro es mi lugar", concluye.

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