Abandonó la arquitectura para dedicarse a “moldear” su pasión
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Pía Paulsen es arquitecta, pero un "acercamiento" con la cerámica la hizo enamorarse de este oficio y dejar todo para convertirse en ceramista. Así fue como hace un año y ocho meses creó su miniempresa Pía Pottery, donde elabora piezas hechas a mano y en torno.
Mientras hacía su tesis, Pía tomó un taller de cerámica "para relajarse" y ahí descubrió su pasión por este arte que nace del barro. "Creo que en ese momento estaba pasando por una depresión y pensé que la cerámica me iba ayudar. Y cuando puse las manos sobre el barro, efectivamente, me pude tranquilizar y pensar… fue una terapia completa.
La cerámica me gustó tanto que decidí que, al terminar mi carrera, iba a ingresar a la UCR a estudiar cerámica y eso hice", explicó.
La joven dice que la cerámica la hizo darse darse cuenta de que con sus manos podía hacer lo que ella quisiera. "Me fascinó la idea de entender que uno tiene la capacidad para hacer todo. Comprendí que si necesitaba un plato, una taza, un lavamamos o cerámica para mi ducha, yo lo podía hacer", dijo.
Pía recuerda que mientras trabajaba como arquitecta continuaba asistiendo a clases de cerámica. "En ese periodo trabajaba como paisajista y en una municipalidad, pero cuando terminó mi último contrato decidí que no quería seguir trabajando en arquitectura…
Sabía que la cerámica podía funcionar, porque cuando hacía mis piezas me enorgullecía tanto que las compartía y a la gente le gustaban", menciona.
La profesional comenta que fue en octubre del año 2016 cuando se lanzó al agua para trabajar en lo que hoy la hace feliz. Así fue como instaló su taller en la casa de su abuela, donde rodeada de plantas y árboles, día a día se entrega a la creación.
"Tengo piezas hechas con torno, las que son circulares, simétricas y mucho más perfectas y también las que hago a mano… que creo me gustan más que las otras, pero esas toman mucho más tiempo. Tengo una línea de producción y de piezas más personalizadas.
También doy clases a un grupo de alumnos más avanzados y otro que es para gente que nunca ha tenido experiencia con el barro…", dice.
Arte frente al mar
Pía crea piezas de cerámica que se caracterizan por su estilo de líneas simples. Para la ceramista, sus piezas son arte utilitario. "Me gusta crear piezas que alguien utiliza, pero que a la vez atesora… También me agrada el contraste y que la gente sepa que la pieza está hecha de barro", dice.
La joven confiesa que además de amar las piezas que crea con sus manos, también es una apasionada del surf.
Hace 2 años descubrió este deporte y ahora encontró la excusa perfecta para dar talleres de cerámica en la playa. "Siempre he sido deportista y amante del mar y cuando aprendí a surfear… realmente me encantó. Y por eso, empecé a organizar cursos en la playa…
El primero fue en Santa Teresa y mis alumnos quedaron felices. En las mañanas daba el curso y cuando tenía tiempo libre me iba a surfear ", dice.
Pía cuenta que sus productos los vende en su pagina en Facebook e Instagram (Ver aquí) y dentro de los planes a futuro, asegura que desea compartir lo que hacecon más gente,"tengo un espacio lindísimo planeado para poder incorporar a más personas en los talleres. Quiero recrear el jardín y el espacio de relajación… pero aún eso es sorpresa", concluyó.



















