Una refri mal ordenada pone en riesgo su salud ¡Así debe acomodar los alimentos!

Una correcta organización, limpieza y control de temperatura en la refrigeradora son medidas sencillas que pueden prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y proteger la salud, según Alejandra Irola, vocera del Colegio de Profesionales en Nutrición.
La especialista advirtió que la forma en que se almacenan los alimentos dentro de la refrigeradora influye directamente en su conservación y en la prevención de la contaminación cruzada, una de las principales causas de enfermedades gastrointestinales.
Para reducir riesgos, los alimentos listos para consumir deben colocarse en los estantes superiores. En esta categoría se incluyen comidas cocidas, sobras y otros productos que no requieren preparación adicional antes de ingerirse.
Los lácteos, como leche, yogur y quesos, deben almacenarse en los estantes centrales. Las frutas y verduras deben colocarse en las gavetas o cajones destinados para estos productos, preferiblemente separadas entre sí cuando sea posible.
Por su parte, las carnes, el pollo y el pescado crudos deben ubicarse en los estantes inferiores y mantenerse dentro de recipientes herméticos. De esta forma se evita que sus jugos goteen sobre otros alimentos y los contaminen.
Irola señaló que la puerta de la refrigeradora es el lugar adecuado para bebidas, salsas y condimentos. Sin embargo, no recomienda utilizar ese espacio para almacenar leche u otros alimentos altamente perecederos, ya que es la zona que experimenta mayores cambios de temperatura.
Errores más frecuentes
Los errores más frecuentes que cometen las personas al guardar alimentos son:
- Almacenar carnes crudas sin protección adecuada.
- Sobrecargar la refrigeradora e impedir la circulación del aire frío.
- Introducir alimentos calientes directamente.
- Conservar alimentos preparados durante demasiado tiempo.
- Congelar y descongelar varias veces los alimentos.
- Mantener frutas, verduras o productos en mal estado junto a otros alimentos.
Estas prácticas favorecen la proliferación de microorganismos y aumentan el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos, como salmonelosis o gastroenteritis.
Recomendaciones
La nutricionista recomendó utilizar recipientes limpios, con tapa y preferiblemente transparentes para facilitar la identificación de los alimentos. Además, aconsejó etiquetarlos con la fecha de preparación o apertura.
Los recipientes herméticos ayudan a reducir la contaminación cruzada, conservar la humedad adecuada y prolongar la vida útil de los productos. También es importante evitar reutilizar envases desechables deteriorados o recipientes con grietas que dificulten su limpieza.
La especialista recordó que la fecha de vencimiento no es el único indicador para determinar si un alimento es seguro para el consumo.
Las personas deben prestar atención a cambios en el olor, color o textura, así como a la presencia de moho. También son señales de alerta la aparición de líquidos extraños, envases hinchados o procesos de fermentación no esperados.
"Si existe alguna duda sobre la seguridad del alimento, la recomendación es no consumirlo. En inocuidad alimentaria, es mejor prevenir que lamentar", indicó.
Temperatura de la refri
Otro aspecto clave es el control de la temperatura. La refrigeradora debe mantenerse a 4°C o menos, mientras que el congelador debe operar a -18°C o menos.
La recomendación es verificar periódicamente la temperatura mediante un termómetro interno y realizar una limpieza profunda del equipo al menos una vez al mes. Además, los derrames o residuos de alimentos deben eliminarse de inmediato para evitar focos de contaminación.
Irola enfatizó que la refrigeración retrasa el crecimiento de bacterias, pero no las elimina.