¿Quiere ahorrar electricidad? Empiece por revisar su refrigeradora
Dar mantenimiento a la refrigeradora es una de las medidas más efectivas para ahorrar electricidad en el hogar, ya que es uno de los electrodomésticos que más energía consumen en una vivienda.
Uno de los aspectos fundamentales es procurar que el equipo opere cerca de su capacidad óptima para lograr un mejor equilibrio entre rendimiento y consumo energético. La refrigeradora funciona de manera más eficiente cuando mantiene una cantidad adecuada de alimentos en su interior, sin estar demasiado vacía ni excesivamente llena.
Melvin Pacheco, subgerente de Operaciones del Consorcio Nacional de Empresas de Electrificación (Coneléctricas), explicó que la principal recomendación es revisar periódicamente el empaque de la puerta, ya que si está desgastado, dañado o fisurado permite la fuga de aire frío.
A largo plazo, esta falla incrementa significativamente el consumo de electricidad e impacta el recibo eléctrico, pues obliga al electrodoméstico a trabajar más para compensar la pérdida de temperatura.
Según Pacheco, muchas personas no dimensionan el efecto que un mal sellado puede tener sobre el gasto energético del hogar.
Reemplazo del equipo
El representante de Coneléctricas señaló que otra recomendación importante es sustituir las refrigeradoras con más de 15 años de antigüedad.
Aunque reconoce que la compra de un equipo nuevo puede representar una inversión considerable, considera que el cambio resulta rentable a largo plazo debido a los avances en tecnología y eficiencia energética.
Los modelos actuales consumen mucha menos electricidad que los fabricados hace 15 años. Por esta razón, el ahorro mensual en la factura eléctrica puede compensar gradualmente la inversión inicial durante la vida útil del electrodoméstico.
Otras recomendaciones
Pacheco también recomendó analizar y comparar las etiquetas de consumo energético antes de adquirir una refrigeradora. El experto insistió en que la decisión de compra no debe basarse únicamente en el color o la apariencia del equipo, sino principalmente en su nivel de eficiencia energética.
Asimismo, advirtió que una refrigeradora excesivamente llena dificulta la circulación del aire frío en su interior, un factor esencial para mantener una temperatura uniforme y un funcionamiento eficiente.
Además, una mayor cantidad de alimentos suele provocar que la puerta se abra y cierre con más frecuencia, lo que incrementa la pérdida de frío.
Pacheco explicó que abrir la puerta constantemente influye de manera significativa en el consumo eléctrico, ya que cada apertura permite el ingreso de aire caliente y la salida de aire frío.
Como consecuencia, el motor y el compresor deben activarse con mayor frecuencia y durante más tiempo para recuperar la temperatura programada, lo que aumenta el gasto de electricidad.

