No se exceda: Nutricionistas alertan ante consumo de empanadas y dulces en Semana Santa

Por el aumento en el consumo de empanadas, mieles, arroz con leche y otros alimentos tradicionales durante Semana Santa el Colegio de Profesionales en Nutrición (CPN) llamó a la población a mantener el equilibrio sin renunciar a estas preparaciones típicas.
"La clave no está en prohibir los alimentos tradicionales, sino en aprender a disfrutarlos con conciencia. Se puede comer de todo, pero regulando las cantidades, la frecuencia y las combinaciones", explicó Alejandra Irola, vocera del CPN y nutricionista.
La especialista advirtió que durante estos días no se debe centrar toda la alimentación en postres o comidas altas en azúcar y grasa, sino procurar una base balanceada en cada tiempo de comida. En ese sentido, recomendó que las preparaciones típicas formen parte de un tiempo de comida completo y no se conviertan en el eje de toda la dieta diaria.
El CPN también enfatizó la importancia de acompañar estos platillos con alimentos frescos como frutas, ensaladas o preparaciones con vegetales, así como evitar repetir por costumbre y optar por una alimentación consciente.
Otro de los puntos clave señalados es la forma de preparación. Según Irola, elegir versiones horneadas en lugar de fritas puede marcar una diferencia significativa.
"Los alimentos fritos contienen mayor cantidad de grasa y calorías, lo que puede favorecer procesos inflamatorios, elevar el colesterol y generar malestar digestivo. En cambio, las preparaciones horneadas son más ligeras y fáciles de digerir", afirmó.
Además, la nutricionista indicó que es posible adaptar las recetas tradicionales sin perder su esencia, mediante el uso de harinas integrales, la reducción del azúcar, el uso de freidoras de aire y la preferencia por rellenos con mayor contenido de fibra, como frijoles o vegetales.
Las recomendaciones toman mayor relevancia en personas con enfermedades crónicas, ya que el consumo excesivo de azúcares y grasas puede generar complicaciones.
"En personas con diabetes, estos excesos pueden provocar picos de glicemia. En quienes tienen hipertensión, aumentan la retención de líquidos y la presión arterial. Además, en personas con sobrepeso se favorece la acumulación de grasa y el descontrol del apetito", advirtió.
Para estos grupos, el CPN recomendó no saltarse tiempos de comida, mantenerse hidratados y aplicar la regla del plato: la mitad con vegetales, acompañada de porciones moderadas de carbohidratos y proteínas.
Más allá de la alimentación, el Colegio instó a priorizar el bienestar integral durante la celebración, incorporando actividades familiares que incluyan movimiento, planificando menús variados y prefiriendo preparaciones caseras sobre productos procesados.
Finalmente, la especialista pidió prestar atención a señales del cuerpo que podrían evidenciar excesos, como pesadez, inflamación abdominal, somnolencia después de comer, acidez o antojos constantes de azúcar.
"Escuchar al cuerpo es fundamental. Comer sin hambre o perder el control de las porciones son señales de alerta. Disfrutar con equilibrio permite vivir estas tradiciones sin afectar la salud", concluyó.