Corte y Sala Constitucional serán filtro para reformas judiciales que planteará Laura Fernández
Tanto la Corte Plena como la Sala Constitucional se convertirán en un filtro para las reformas judiciales que pretenda impulsar la presidenta Laura Fernández durante su gestión, aunque la aprobación final corresponderá a la Asamblea Legislativa.
Según ha anunciado desde la campaña, la mandataria pretende acabar con la reelección indefinida de magistrados, sacar al Ministerio Público, al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y a la Sala Constitucional del Poder Judicial, así como plantear algunas reestructuraciones del sistema penal.
Si bien estas leyes deben ser presentadas, tramitadas, analizadas y aprobadas por los diputados —cuya mayoría es oficialista—, la Constitución Política establece que el Congreso debe consultar obligatoriamente a la Corte Suprema de Justicia cualquier iniciativa que pueda afectar directamente la estructura, las competencias o el funcionamiento del Poder Judicial antes de votarla.
En caso de que el pleno de magistrados determine que sí existe una afectación, las 31 curules de Pueblo Soberano no serán suficientes, dado que, en esos casos, las reformas requieren 38 votos. Esto obligará al Poder Ejecutivo a negociar con la oposición.
Eso provoca una especie de filtro sobre las iniciativas que pretenda impulsar el nuevo Gobierno, según reconoció Orlando Aguirre, presidente de la Corte, quien espera que en la reunión de este lunes en Casa Presidencial se expliquen las propuestas del Gobierno.
"Hemos escuchado que doña Laura piensa presentar algunos proyectos de reforma del Poder Judicial. Eso tiene un trámite y los proyectos deben ser consultados tanto a la Corte como a la Sala (Constitucional) algunos de ellos, con las consultas facultativas si así se plantean.
En este momento no puedo señalar nada, porque no conocemos los proyectos. Sí hay una línea roja. Por lo menos yo particularmente nunca estaría de acuerdo con ningún proyecto que afecte o disminuya la independencia judicial", detalló Aguirre.
Según el presidente del Poder Judicial, la institución no está cerrada al cambio y ha sido autocrítica, incluso impulsando algunas reformas desde dentro, por lo que estarán anuentes a discutir cada una de las propuestas planteadas.
"No podemos pensar que las instituciones son de piedra, ni que son pétreas, sino que van cambiando de acuerdo con los tiempos, pero sí estaremos vigilantes de la independencia porque es la base esencial del sistema en el que estamos viviendo", añadió.
