Mensajes por WhatsApp revelan los 7 sitios donde Gordo Julio amplío negocio narco fuera del centro de Cartago

Las conversaciones telefónicas sostenidas por Julio Alberto Gómez Pérez, "Gordo Julio", con miembros de la organización criminal que dirigía en Cartago, revelan las comunidades fuera del cantón central donde este extendía la influencia.
El expediente del caso Rigel, señala que Oreamuno —principalmente en Cipreses—, Corralillo, Cervantes y Llano Grande formaban parte del nuevo dominio de Gómez en el narcomenudeo. Este sujeto fue detenido el 25 de marzo y cumple seis meses de prisión preventiva.
Seguimientos policiales a integrantes de la estructura permitieron a agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) determinar que el grupo abrió nuevos puntos de venta de droga en Paraíso, Juan Viñas y Orosi.
La investigación atribuye esta expansión a una alianza que "Gordo Julio" estableció con la banda de Los Gery, con base en Tres Ríos de La Unión, cuyos líderes están presos.
Las autoridades determinaron que a partir de ese vínculo la organización fortaleció la presencia y amplió el control territorial en Cartago.
Audios de WhatsApp
Las operaciones en estas zonas quedaron al descubierto por las constantes exigencias de pago que Gómez Pérez hacía a sus vendedores de droga.
En audios de WhatsApp, el sospechoso reclamaba de forma insistente por el dinero de la droga distribuida. Estas conversaciones permitieron ubicar los sectores donde mantenía actividad. Incluso, en algunos mensajes, amenazaba con contactar a "Gery", señalado como su presunto proveedor.
El caso también se vincula con otras investigaciones a cargo del OIJ, como el caso Llanero. En ese proceso, las autoridades siguieron a un sujeto apodado "Laynol", quien operaba puntos de venta para la organización en Llano Grande y Cervantes, en el cantón de Alvarado.
Según el OIJ, al menos desde 2023, la estructura ya incursionaba en estas comunidades con el objetivo de tomar control de las plazas de venta de droga.
La expansión derivó en enfrentamientos armados con grupos rivales, entre ellos la banda de Los Maruja, que dominaba esos territorios, lo que contribuyó a una escalada de violencia en la zona.
Uso de líneas extranjeras
Las diligencias también evidencian que "Gordo Julio" utilizaba números telefónicos con código internacional +505, correspondiente a Nicaragua.
Las conversaciones interceptadas muestran intercambios frecuentes con "Laynol" y otros colaboradores mediante estas líneas.
Pese al uso de números extranjeros, los agentes determinaron que Gómez Pérez solicitaba depósitos por Sinpe a cuentas registradas a su nombre. Este patrón permitió vincular directamente las conversaciones con su identidad.
El análisis de imágenes compartidas en los chats confirmó la relación entre los dispositivos utilizados por los integrantes de la organización.
Allanamientos y estructura
Entre marzo y abril, el OIJ ejecutó una serie de allanamientos en Cartago como parte del caso Rigel. Los operativos permitieron desarticular parte de la organización y detener a varios sospechosos.
Las intervenciones se centraron en casas utilizadas como "búnkeres", donde almacenaban drogas, dinero y armas.
La estructura operaba de forma jerárquica, con roles definidos que incluían distribuidores, encargados de cobro y vendedores en puntos específicos. Además, utilizaban tanto efectivo como transferencias electrónicas para movilizar ganancias.
Las autoridades vinculan esta organización con disputas territoriales por el control del narcomenudeo en Cartago.
El conflicto figura como un factor clave detrás de la reciente ola de homicidios y ataques armados en distintas comunidades de la provincia, sin embargo, desde que el OIJ capturó a Gómez los homicidios se controlaron en esa zona del país.