Crecen expectativas de diálogo entre EE. UU. e Irán

El Estrecho de Ormuz es el principal cuello de botella energético del mundo: por allí pasa cerca del 20% del petróleo global. La escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán eleva el riesgo de interrupciones que podrían disparar el crudo por encima de los $100 y encarecer gasolina, alimentos y transporte a nivel mundial.
Un alto funcionario de Emiratos Árabes Unidos consideró este viernes que hay "un 50%" de posibilidades de que Estados Unidos e Irán alcancen un acuerdo que permita reabrir el estrecho de Ormuz.
Los dirigentes iraníes "perdieron muchas ocasiones estos últimos años por una tendencia a sobrevalorar sus cartas", comentó Anwar Gargash, alto consejero del presidente emiratí Tamim bin Hamad Al Thani, en Praga, en el marco de la conferencia sobre seguridad Globsec.
"Espero que no vuelvan a empezar esta vez", añadió el emiratí, cuyo país, rico en petróleo, alberga instalaciones militares estadounidenses.
Desde que empezó la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero, con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, Emiratos Árabes Unidos fue blanco de unos 3.300 drones y misiles, según Gargash, pero solo 4% de ellos alcanzaron su objetivo, según él.
Además de a atacar los intereses estadounidenses localizados en los países vecinos, la guerra llevó a Irán a bloquear el estrecho de Ormuz, estratégica vía marítima por la que antes de la guerra transitaba cerca de una quinta parte de los hidrocarburos que se consumen a nivel mundial. Washington, en respuesta, bloquea los puertos iraníes.
El funcionario consideró que el estrecho de Ormuz debía recuperar su funcionamiento normal y se declaró en contra de un eventual alto al fuego que no acarree su reapertura.
"No deseamos que las negociaciones busquen únicamente un alto al fuego y sembren las semillas de un nuevo conflicto en el futuro", dijo, e insistió en la importancia de que Ormuz vuelva a ser una "vía navegable internacional".
Las negociaciones estadounidenses se centran en el programa nuclear iraní y en evitar que Teherán se dote del arma atómica, tema que, según Gargash, era la "segunda o tercera preocupación de Emiratos" pero que "ahora es la primera".
"Constatamos que Irán es capaz de utilizar cualquier arma de la que disponga, eso es lo que hemos aprendido", señaló.